México.- Uno de los casos más emblemáticos de los presuntos actos de corrupción en Petróleos Mexicanos (Pemex) es la adquisición de la empresa Fertinal en 2015.

El Universal reveló el 18 de junio pasado que el expresidente Enrique Peña Nieto es investigado por autoridades de Estados Unidos por un presunto soborno en la compra-venta de Fertinal, realizada por Pemex. La empresa cuenta con dos unidades productivas: Mina de Roca Fosfórica, en Baja California Sur, y el Complejo Industrial, Lázaro Cárdenas, Michoacán.

De acuerdo con documentación entregada por un "informante" bajo pena de perjurio, según las leyes de Estados Unidos, al Departamento de Justicia de ese país y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) y agencia del gobierno de esa nación, Peña Nieto recibió un soborno por autorizar la compra de la empresa privada con un sobreprecio que dañó el patrimonio de la petrolera.

El nombre de Enrique Peña Nieto se menciona en la documentación que está en poder de las autoridades estadounidenses y que apunta a su "aprobación", a cambio de sobornos, para que el exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin pagara 635 millones de dólares por Fertinal, "cuando esta empresa era efectivamente insolvente, con cientos de millones de dólares en deuda".

Tras esta información, la Fiscalía General de la República informó que también investigaba a todos los integrantes del Consejo de Administración de Pemex, incluido Pedro Joaquín Coldwell, extitular de la Secretaría de Energía (Sener).

En su cuenta de Twitter, el ex presidente priista rechazó "categóricamente las falsas imputaciones" en su contra, respecto a que recibió un soborno en la compra-venta de Fertinal.

"No es la primera vez que se pretende inculparme de mala fe y sin fundamento alguno. Por supuesto, mienten", aseguró.