México.- Roberto Sandoval Castañeda, exgobernador priista de Nayarit, tiene una trayectoria de corrupción comparable a la de los exgobernadores César y Javier Duarte y aún permanece prácticamente impune.

Este hecho no ha sido suficientemente cubierto por los medios, fue acusado de desvío de recursos por al menos 2 mil 700 millones de pesos, manejo indebido de recursos públicos, enriquecimiento ilícito, encubrimiento y cohecho.

Por los anteriores delitos, la sección instructora de la Comisión Especial de Gran Jurado solo inhabilitó a Sandoval para desempeñarse en cargos públicos por un plazo de 12 años, 10 meses y 15 días.

 Lo anterior sucedió el pasado 29 de agosto, sin embargo, desde el 28 de marzo, Sandoval Castañeda había logrado obtener un amparo para detener cualquier acción penal en su contra y la judicialización de las averiguaciones por enriquecimiento ilícito.

El periodista también refiere que Sandoval permitió la entrada “a los círculos más confidenciales de la seguridad nacional” a Edgar Veytia, exfiscal de Nayarit, quien hoy en día se encuentra preso en Estados Unidos desde el 29 de marzo de 2017, acusado de tres cargos de conspiración para introducir y comercializar cocaína, mariguana, metanfetaminas y heroína.

Como señala el periodista, se trata de “uno de los escándalos en el tema de seguridad más graves del sexenio que acaba” pues, en resumidas cuentas, estuvo a cargo de la seguridad nacional y posteriormente se reveló que tenía nexos con el cártel de Los Dámaso, una organización del Cártel de Sinaloa, así como con el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

El caso de Sandoval Castañeda, entonces, es comparable a los de otros exgobernadores inmersos en la corrupción, como Javier Duarte (Veracruz), Roberto Borge (Quintana Roo), César Duarte (Chihuahua), Guillermo Padrés (Sonora), Tomás Yarrington (Tamaulipas), y varios más.