Vecinos del fraccionamiento El Mirador protestaron en el ayuntamiento para exigir a las autoridades la introducción de los servicios públicos, construcción de escuelas, un centro de salud y revisión de las viviendas y en su caso reconstrucción, debido a que presentan daños en su edificación.

Las familias que fueron reubicadas en el fraccionamiento del sur de la ciudad, tras el paso de la tormenta Manuel y el huracán Ingrid en septiembre del 2013, denunciaron que las autoridades se han negado a darle respuesta a la introducción de los servicios públicos y siguen viviendo en condiciones deplorables.

Dentro de las demandas de los vecinos se encuentra la construcción de escuelas y un centro de salud. Entrevistados afuera del palacio municipal, dijeron que para recibir atención médica tiene que viajar hasta el centro de la ciudad; de igual manera los niños para acudir a clases.

Exigieron la instrucción de agua entubada, drenaje, energía eléctrica, pavimentación de calles y la reparación del acceso al predio el cual con las primeras lluvias ya se ha visto afectado.

Los vecinos solicitaron también que la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) junto con la empresa responsable de edificar las viviendas hagan una revisión de las construcciones que les fueron asignadas y en su caso se reconstruyan.

Denunciaron que decenas de casas presentan fallas en su estructura como cuarteaduras y agrietamientos resultado de la mala calidad del material con el que fueron hechas. Con las primeras lluvias de la temporada las paredes y los techos han presentado goteras y humedad, denunciaron.

El grupo de vecinos de por lo menos 100 personas arribaron a la puerta principal del ayuntamiento sobre la avenida Ignacio Ramírez minutos antes de las 10:00 de la mañana y una comisión tuvo una reunión privada con integrantes del Cabildo.

A su salida los vecinos se negaron a dar detalles de la junta y sólo manifestaron que será este viernes cuando se reúnan de nueva cuenta para darle seguimiento a sus demandas.