México.- Organizaciones civiles, colectivos y activistas hicieron un llamado al Gobierno Federal para que suspenda la construcción del Tren Maya, que continúa pese a las medidas de prevención por la contingencia de coronavirus Covid-19; y de esta manera respetar la decisión de las comunidades y frenar los trabajos que calificaron como preocupante a pesar de no ser una actividad esencial.

A través de un pronunciamiento, los firmantes denunciaron que el pasado 6 de abril el Gobierno publicó un acuerdo que establece que todas las actividades de producción de acero, cemento y vidrio con contratos vigentes con ellos deberán continuar con sus labores.

Por ello, la construcción del Tren Maya y proyectos como la refinería de Dos Bocas y Aeropuerto Felipe Ángeles, pudieron seguir, a pesar de que la Secretaría de Salud solicitó suspender todas las actividades no esenciales para prevenir la propagación del virus Covid-19.

“Resulta preocupante que frente a la emergencia, el gobierno federal pretenda mantener las actividades relacionadas con el Tren Maya que no son esenciales. Esta determinación pone en riesgo la salud y la vida de las y los trabajadores que tendrán que continuar con las obras así como de la población indígena afectada por el mismo”.

También refirieron que continuar con este proyecto genera un estado de indefensión hacia aquellas personas y comunidades que han manifestado su rechazo u oposición pues ante la disminución de trabajo del Poder Judicial, su derecho de acceso a la justicia para impugnar cualquier cosa relacionada al tren, no puede realizarse.

Las organizaciones también acusaron las irregularidades y opacidad que ha habido alrededor del proyecto pues refirieron que hay ausencia de información sobre los impactos ambientales, económicos y sociales que dicha obra contra la población, particularmente para las comunidades mayas en la región.

Y también recordaron que las consultas hechas en diciembre de 2019 por el gobierno federal a las comunidades indígenas afectadas por el proyecto no se apegaban “a los mínimos establecidos por la normatividad internacional” establecido por el Convenio 169 de la OIT sobre consultas.

Frente a ello, las organizaciones y activistas piden al presidente Andrés Manuel López Obrador suspender la construcción del Tren Maya y, después de la contingencia, iniciar un proceso de diálogo real, serio, informado y equitativo sobre el proyecto con las comunidades.

Finalmente piden a las a las Relatoras Especiales sobre Pueblos Indígenas que exhorten al Estado mexicano a que cumpla con sus obligaciones y garantice los derechos fundamentales de las comunidades indígenas empezando por el derecho a la salud. La carta está firmada por 194 organizaciones y 60 activistas.