México, Notimex.-La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, enfrentará un proceso de desafuero en el Senado que será largo y complicado, y cuyo resultado aún es incierto. El próximo lunes, Fernández de Kirchner comenzará a ejercer como senadora, cargo que ganó en las pasadas elecciones legislativas que representaron su regreso a los primeros planos de la vida política, dos años después de haber dejado la presidencia.

El jueves, sólo cuatro días antes de ocupar su nueva curul, el juez Claudio Bonadío desató una comoción política al solicitar el desafuero de la senadora y su posterior detención e imputarle los delitos de “traición a la patria” y encubrimiento.

El juez aseguró en su fallo que el Memorándum que el gobierno de Fernández de Kirchner firmó con Irán en realidad fue un pacto para dotar de impunidad a los iraníes acusados del atentado terrorista sufrido en 1994 en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y que dejó 85 muertos. Como parte de esta causa, el jueves fueron detenidos los dirigentes sociales Luis D’Elía y Fernando Esteche, y uno de los exfuncionarios más poderosos del kirchnerismo, Carlos Zanini, mientras que el excanciller Héctor Timermán quedó en prisión domiciliaria por problemas de salud.

La detención de Fernández de Kirchner será más complicada, ya que primero debe ser desaforada en el Senado, lo que todavía no se sabe cuándo ocurrirá ya que el Parlamento se encuentra en receso y comienza sus sesiones ordinarias el próximo 1 de marzo.

El Congreso tendrá sesiones extraordinarias este mes para tratar iniciativas específicas propuestas por el presidente argentino Mauricio Macri, quien hasta el momento no se ha pronunciado en torno al fallo en contra de su antecesora.

De acuerdo con la legislación, el pedido de Bonadio debe ingresar al Senado y ser girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales que tendrá un plazo de 60 días para decidir si el desafuero tiene los elementos suficientes para ser votado en el recinto.

Este grupo de trabajo ni siquiera se ha integrado porque el Parlamento está en pleno proceso de renovación por el ingreso de los senadores y diputados electos el mes pasado. Una vez formada la Comisión, si considera que el desafuero procede, el pleno del Senado tiene un plazo para votar si expulsa o no a Fernández de Kirchner.

La expresidenta sólo será desaforada, y por lo tanto detenida de inmediato, si así lo votan dos tercios de los senadores que estén presentes en la sesión. El escenario es incierto, ya que de los 72 senadores que componen la Cámara Alta, por lo menos 33 apoyarían que Fernández de Kirchner continúe con fuero parlamentario, mientras que 39 podrían votar a favor de quitárselo.

La duda es cuántos senadores estarán presentes en una sesión que será histórica, ya que, si acudieran todos, se necesitarían 48 votos a favor del desafuero para hacerlo efectivo, lo que, por ahora, parece improbable.