México.- La revista Proceso en su edición de hoy destaca las estrategias de los zapatistas ante el polémico Tren Maya. A finales de diciembre del 2019, el EZLN refrendó su decisión de oponerse a los megaproyectos del gobierno de López Obrador, que las autoridades federales se empeñan en impulsar violando incluso el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

Carlos González García, integrante de la Comisión Nacional del Congreso Nacional Indígena comenta en la revista que el plan de resistencia combina tres estrategias: la organización social de las comunidades; la denuncia en medios y en instancias de derechos humanos nacionales e internacionales, y el despliegue de una estrategia legal por medio de amparos.

Si bien el EZLN anunció que defenderá los territorios indígenas “hasta morir”, también busca otras vías como por ejemplo en Yucatán, donde organizaciones cercanas al CNI evalúan interponer amparos contra la consulta que el gobierno federal organizó sobre el Tren Maya.

Según González, esposo de María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, “una sola vía no basta”, sostiene. Dice que en casos como el Corredor Interoceánico y el Proyecto Integral de Morelos se presentará una “ofensiva legal con amparos para el otorgamiento de licencias de construcción, se revisarán las Manifestaciones de Impacto Ambiental y los temas de consulta.

El historiador Felipe Ignacio Echenique March, otrora secretarios general del sindicato del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), afirma que ya se alistan amparos contra los posibles daños arqueológicos que provocará el Tren Maya en la selva, especialmente en la reserva de Calakmul, que está llena de “vestigios arqueológicos”.