Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que fallaron los pronósticos y no se peleó con Donald Trump.

“Somos amigos”, celebró. Al cierre de su visita de trabajo en Washington, López Obrador señaló que como países vecinos, México y Estados Unidos quieren mantener buenas relaciones en materia económica, comercial, social y cultural.

“Agradecemos mucho esta recepción y en efecto fallaron los pronósticos, no nos peleamos, somos amigos y vamos a seguir siendo amigos, muchas gracias”, dijo López Obrador en el Crosshall de la Casa Blanca.

El Presidente mencionó que a la cena que ofreció Trump para la comitiva mexicana invitó a un grupo de empresarios, “no solo porque invierten, producen y generan empleos, sino también porque tienen una dimensión social, están pensando no solo en la acumulación de ingresos, sino también en que nos vaya bien a todos”.

En su intervención, el presidente de Estados Unidos se refirió también a la buena relación que existe con México y aprovechó para asegurar que los mexicanos-americanos han hecho contribuciones extraordinarias para su país.

“Se sienten en todas las industrias y otros los lugares de la nación, en comercio, ciencia y en todos lados el pueblo mexicano es valioso, han implementado empresas, forman parte de la policía y militares, aquí reflexionamos lo que han logrado nuestros pueblos y aprovechamos las oportunidades a futuro”, remarcó.

Como invitados especiales a la cena de honor que ofreció Trump a la comitiva mexicana estuvieron los empresarios:

Patricia Armendáriz, de Financiera Sustentable

 

Bernardo Gómez, de Grupo Televisa

 

Ricardo Salinas, de Grupo Salinas

 

Daniel Chávez, de Grupo Vidanta

 

Carlos Bremer, de Grupo Financiero Value

 

Olegario Vázquez Aldir, de Grupo Empresarial Ángeles

 

Carlos Slim Helú, de Grupo Carso

 

Carlos Hank González, de Grupo Financiero Banorte

 

Miguel Rincón Arredondo, de Bio Pappel

 

Marcos Shabot, de Arquitectura y Construcción, y Francisco González Sánchez, de Multimedios.

 

López Obrador dejó en claro que con la firma del nuevo Tratado Comercial México-Estados Unidos-Canadá, sucesor del TLC, inicia una nueva etapa para los tres países involucrados, porque se va a fortalecer la economía regional.

En este sentido, refirió que el TMEC tiene dos elementos que ayudarán a potenciar la región, pues se establece que las mercancías que se produzcan deben tener un elevado contenido regional.

El Presidente aseguró que la historia ha enseñado que es posible que México y Estados Unidos se puedan entender sin prepotencias ni extremismos.

Agregó que Trump se ha comportado con “gentileza y respeto”, porque ha tratado a México “como lo que somos: un país y un pueblo digno, libre, democrático y soberano, que viva la amistad de nuestras dos naciones”.

Trump aseguró que los mexicanos “son gente trabajadora, gente fantástica”, contrario a cuando acusó a los paisanos de ser “malos hombres” que traen violencia a su país.

Trump dijo que a México y Estados Unidos los une el comercio y la familia, pues aquí viven 36 millones de ciudadanos méxico-americanos que fortalecen a las comunidades del país. Además, celebró la entrada en vigor del nuevo tratado y volver a construir las economías golpeadas por el coronavirus.

“Estamos edificando una alianza económica y de seguridad, y juntos hemos abordado los temas más apremiantes que enfrentan ambas naciones que no se habían resuelto ni tratado por años”, subrayó.

Finalmente, informó que además de los temas comerciales también se generó el compromiso de combatir el tráfico de armas, la trata de personas y el narcotráfico. Tras el encuentro, los mandatarios firmaron una declaración conjunta en el marco de la visita oficial de trabajo del presidente López Obrador.

Tras el encuentro se difundió un pronunciamiento conjunto en el que señalaron que el T-MEC es el instrumento idóneo para proporcionar certeza económica y mayor confianza a nuestros países, lo que será fundamental para la recuperación que ya ha comenzado.

Además, que el T-MEC fortalece la cooperación en la lucha contra la corrupción y marca el inicio de una nueva era que beneficiará a los trabajadores, agricultores, ingenieros y empresarios de ambos países, que son la columna vertebral de nuestras economías integradas.

Con información de Milenio