El delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), José Manuel Armenta Tello, informó que faltan por entregar dos mil viviendas en Guerrero a los damnificados del huracán Ingrid y la tormenta Manuel ocurridos en septiembre de 2013.

Explicó que “hay vacíos legales y administrativos. Hubo un proceso en el que no había suficiente presupuesto para pagar las estimaciones y las empresas no podían seguir con la carga extra que representaba tener a su gente ahí”, dijo en respuesta al porqué las empresas no han culminado la entrega de las casas.

Recordó que el pasado viernes 12, 130 casas fueron invadidas en Chilpancingo por diferentes grupos que encontraron “una oportunidad para meterse”, incluso señaló que quienes se adueñaron de las viviendas “han defendido su patrimonio”.

Dijo 350 de las 598 casas que construyeron las empresas Casa Flex y Pro-viva, han sido invadidas. Una de las invasiones ha sido denunciada ante la PGR. “Son diferentes grupos. Hubo gente que encontró la posibilidad de meterse ahí sin que hubieran estado censados ni en el ayuntamiento ni en la Sedatu y encontraron una oportunidad y esto de ninguna manera puede darse”.

Entrevistado tras asistir a un acto público este día en Acapulco se le recordó que el pasado 12 de febrero damnificados por la tormenta Manuel en Chilpancingo, protestaron en sus oficinas exigiendo esclarecer el porqué habían sido invadidas sus casas ubicadas en el fraccionamiento El Mirador, a lo que explicó que “la gente llegó y las ocupó de manera ilegal. Nosotros presentamos las denuncias desde que se dio el hecho”.

Acerca de que los damnificados acusaron que no han sido respetados los folios que otorgó la Sedatu para las viviendas que son entregadas, el titular respondió que “la gente llegó y encontró sus viviendas ocupadas por alguien que las ocupó de manera ilegal”.

Añadió que incluso hubo una persona detenida pero que a los tres días fue liberada porque el juez no encontró pruebas para retenerlo.