México.- El fertilizante industrializado que durante más de 20 años se ha entregado a los campesinos de Guerrero deteriora el suelo, lo saliniza y la tierra se vuelve estéril. Para evitar daños se debe combinar con abono orgánico que pueden producir los propios campesinos disminuyendo costos y cuidando el medio ambiente, sostuvo la doctora en sociología ambiental y análisis comunitario, Silvia Alemán Mundo.

Entrevistada, la también maestra de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), dijo que el fertilizante para los granos básicos no resolverá el problema de la desnutrición en la entidad y es necesario abrir vías de comercialización con precios justos para los productos del campo y con ello mejorar las condiciones económicas de las comunidades.

Alemán Mundo comentó que antes no se utilizaban los paquetes tecnológicos: fertilizante, semillas mejoradas, pesticida y herbicida, y los campesinos hacían producir la tierra, creando su propio abono y generando sus semillas, pero ahora son dependientes del fertilizante que reciben del gobierno y piensan que no pueden producir sin los insumos.

“No desechar el fertilizante industrializado, pero si combinarlo con un fertilizante orgánica que pueda equilibrar los nutrientes al suelo y no deteriorarlos o salinizar los suelos, porque el emplear el abono industrializado saliniza los suelos, hace las tierras infértiles a los 10 o 20 años los suelos ya no producen ni si quiera echando el abono industrializado”, advirtió.

Alemán Mundo señaló que hay una dependencia de los campesinos “hasta están ansiosos” por el fertilizante que entregan las autoridades y piensen que si en él no pueden hacer nada, cuando en el campo tienen los ingredientes para hacer el abono orgánico con lo que antes se producía y sin gastar.

De acuerdo con la maestra, hay varias formas de hacer composta para crear el abono orgánico y los campesinos lo han olvidado o las han incorporado “en otra dinámica enajenante”.

Para generar el fertilizante orgánico se puede utilizar estiércol de caballo, vaca y chivo, el cual se revuelve con tierra, aserrín y ceniza, se humedece y se cubre. Cada dos veces por semana se voltea y a los tres meses ya está el abono. “¿cuánto costo el abono?, solo el trabajo de voltearlo, se ahorran costos”, aseveró Alemán Mundo.

Cuestionó que a más de cuatro años de la administración de Héctor Astudillo Flores no haya una política para resolver el problema del fertilizante y estén a la espera del abono industrializado que además contamina la tierra.

“¿Cuáles son las políticas que han hecho en materia agropecuario? Hay responsabilidad en el gobierno federal, pero también el gobierno del estado debe de desarrollar sus propias iniciativas”, dijo.

La maestra consideró que para hacer producir la tierra no es suficiente el fertilizante y es necesario capacitación y asesorías a los campesinos.

“La producción agrícola va vinculada a la producción pecuaria, porque los campesinos utilizan el rastrojo de sus tierras para alimentar su ganado y también el maíz para crear sus aves de corral, son sistemas completos”.

“Lo que está faltando es una política integral de desarrollo de las comunidades campesinas, una política que no solo vea el abono, sino que ve lo que se requiere para cuidar el ambienten, y eso no se va a dar de la noche a la mañana, se necesita una capacitación sistemática de las familias”.

Se refirió también al tema de la desnutrición en Guerrero que de acuerdo con el presidente Andrés Manuel López Obrador la entidad encabeza la lista en dicho problema.

Alemán Mundo sostuvo que para resolver el problema de la desnutrición es necesario elevar los ingresos de las familias campesinas. Las comunidades rurales no son capaces de satisfacer sus propias necesidades, dijo, dependen del exterior, y necesitan ingresos.

La exaspirante a rectora de la UAGro dijo que hace falta generar mejores mercados para los productos agrícolas, que las familias campesinas incrementen sus ingresos y con ellos poder mejorar su alimentación.

“Ese es el gran talón de Aquiles de la agricultura guerrerense: no hay vías de comercialización justas, no hay precios justos para el café, mango, maíz, ajonjolí, miel, se deben de elevar los precios a los productos agrícolas y las familias campesinas puedan mejorar sus ingresos y mejorar su dieta alimenticia”, dijo.

En Guerrero el gobierno federal apoyará con fertilizante para 400 mil hectáreas de cultivos. Hasta este jueves en municipios como Tecoanapa y Tixtla continuaban las protestas por el retraso en su entrega.