México.- En plena emergencia sanitaria por el Covid-19 y a menos de una semana que entró en vigor la ampliación del embargo pesquero contra México por parte de Estados Unidos, la captura ilegal de Totoaba, en cuyas redes muere ahogada la vaquita marina, se realiza a plena luz de día en San Felipe, Baja California, y sin ningún tipo de temor por parte de pescadores furtivos.

En una serie de videos en poder de un diario nacional se puede observar a pescadores ilegales a bordo de dos embarcaciones menores (pangas) en el mar, muy quitados de la pena, reiterando la vejiga natatoria o buche a los ejemplares que acaban de capturar.

En las imágenes se aprecian al menos 10 personas, entre ellas, un menor de edad, en posesión de aproximadamente seis totoabas, considerado un delito grave, en grado de delincuencia organizada.

En otro video, un pescador furtivo camina tranquilamente por las calles de San Felipe, cargando en la espalda un ejemplar de pez Totoaba, especie en peligro de extinción y en veda desde agosto de 1975, aprovechando la ausencia de inspección y vigilancia por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), Secretaría de Marina (Semar) y la Guardia Nacional.

A pesar de que China cerró desde enero sus fronteras al comercio de vida silvestre como medida para controlar la propagación del Covid-19, la pesca ilegal de Totoaba continúa en el Alto Golfo de California, sólo que ahora el kilogramo de buche, que antes se pagaba a pie de playa en cuatro mil dólares, ahora se compra en dos mil 200 dólares, ya que los comercializadores están congelando las vejigas natatorias para almacenarlas, en tanto se regulariza la situación en el país asiático.

Por otra parte, la ampliación del embargo pesquero de Estados Unidos entró en vigor el viernes pasado, luego de que la administración de Donald Trump consideró que México no cuenta con una estrategia efectiva para frenar la mortandad de vaquita marina.

De esta forma, está prohibida la venta de camarón, sardina, chano, sierra, arenque, macarela, anchoas y curvina, provenientes de la región y capturados por pangas o barcos de mediana altura.