México.- Santiago “N”, alias “El Carrete“, presunto líder del Los Rojos, grupo criminal que opera en Guerrero sumó su tercer auto de formal prisión por su probable responsabilidad en el delito de delincuencia organizada con el fin de cometer secuestro.

La Fiscalía General de la República (FGR) informó que obtuvo el tercer auto de formal prisión a través de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido).

“Se resolvió en el término constitucional a través del dictado del auto de formal prisión en apego a la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos de Secuestro, Reglamentaria de la fracción XXI del artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y sancionado en el artículo 4° fracción II, inciso a) de la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada”, precisó la FGR en un comunicado.

“El Carrete”, ligado al caso de la desaparición de 43 estudiantes, cumple prisión preventiva en el Centro Federal de Readaptación Social No. 2 “Occidente” en Puente Grande, Jalisco, luego de que el pasado 1 de agosto fue detenido por elementos federales.

Durante años, Los Rojos estuvieron involucrados en luchas territoriales con una pandilla rival, Guerreros Unidos, para tener el control del narcotráfico en las montañas de Guerrero. El área es una de las principales regiones para cultivo de opio en México. En 2014, la policía se alió con Guerreros Unidos y secuestró a 43 estudiantes normalistas porque creían que los jóvenes trabajaban para Los Rojos. Los fiscales afirmaron que hombres armados de Guerreros Unidos mataron a los estudiantes e incineraron sus cuerpos, pero todavía se cuestiona esa hipótesis, ya que los fragmentos de huesos encontrados sólo coincidían con uno o dos de los estudiantes.

“Algunos sospechosos en aquella masacre afirmaron que Mazari pagó a los estudiantes para alterar las actividades normales en la ciudad de Iguala, un baluarte de Guerreros Unidos. Por ese y otros motivos, algunos creen que Mazari podría tener información sobre cómo y en dónde fueron asesinados los estudiantes, o a dónde se llevaron sus cuerpos”, dice Associated Press.

El 26 de septiembre de 2014 desaparecieron 43 estudiantes de la escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, a manos de fuerzas del Estado que los habrían entregado a un grupo criminal, luego de haber tomado de la terminal de Iguala cinco autobuses para trasladarse a un mitin.

El Gobierno mexicano concluyó después de las primeras investigaciones que los jóvenes habían sido asesinados en incinerados en el basurero de Cocula, en Guerrero. La llamada “verdad histórica” fue rechazada a nivel nacional e internacional y hasta ahora no se ha podido localizar a los normalistas ni sus restos.