Guerrero.- Exgobernadores de Guerrero como el cacique priista, Rubén Figueroa Alcocer, "están acostumbrados a olvidar los crímenes", acusaron padres de familia de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala.

En días pasados Rubén Figueroa, quien dejó el cargo de gobernador en 1995 luego de la matanza de 17 campesinos en Aguas Blancas, afirmó que en el caso de Ayotzinapa "ya no hay mucho que decir".

Las declaraciones las realizó en una entrevista a un diario de circulación estatal y entre varios temas resaltó el tema de Ayotzinapa, crimen que orilló al perredista, Ángel Aguirre, a separarse del cargo como gobernador de Guerrero.

Respecto a esto, familiares de los 43 normalistas desaparecidos condenaron las declaraciones del exgobernador y afirmaron que apenas se están iniciando las tareas reales para conocer lo ocurrido el 26 de septiembre en Iguala.

"Hay que recordar que ese exgobernador, así como Ángel Aguirre, están acostumbrados a olvidar los crímenes, ahí está el caso de El Charco y Aguas Blancas", recordó Melitón Ortega, vocero de los padres de familia.

Y es que, tras la renuncia de Rubén Figueroa en 1995, quedó como gobernador interino el entonces priista, Ángel Aguirre Rivero, quien estuvo al frente del estado en la nueva matanza de Aguas Blancas.

Sin embargo, el movimiento por Ayotzinapa adelantó que no olvidarán la desaparición de los estudiantes y recordaron que existen temas pendientes que no han sido mínimamente investigados.

Entre algunos de ellos, están la investigación a la policía municipal de Huitzuco, municipio bastión de Rubén Figueroa Alcocer, así como la figura de "El Patrón", personaje al que le habrían entregado a un grupo de normalistas detenidos en Iguala.

"Con el nuevo gobierno federal estamos avanzando en esta nueva Comisión especial para el caso Ayotzinapa por lo que rechazamos rotundamente que ya todo esté dicho como afirma el exgobernador", puntualizó.