México.- La residencia, donde Emilio Lozoya presuntamente pactaba negocios ilegales con la compañía brasileña, Odebrecht, podría pasar a beneficencia del erario,  así lo informó la Fiscalía General de la República, quien abrió ayer un plazo de 90 días laborales para que alguien reclame el inmueble.

La mansión, propiedad del exdirector de Pemex, se ubica en el condominio horizontal de la calle Ladera número 20, alcaldía Miguel Hidalgo (CDMX), y fue comprada en 38 millones de pesos a finales de 2012. Sin embargo, como parte de la acusación por lavado de dinero contra Lozoya, la casa fue asegurada por la FGR, el pasado 28 de mayo.

"En términos de lo dispuesto por el artículo 231 del Código Nacional de Procedimiento Penales, no se podrá enajenar ni grabar el bien asegurado, y cuenta con un término de 90 días naturales contados a partir de la notificación, y transcurrido el plazo señalado, de no manifestar lo que a su derecho convenga los bienes asegurados causaran abandono a favor del gobierno federal", citó Reforma un edicto de América Lucena Rojas, agente del Ministerios Público.

Trascendió que la mansión es clave en la trama Odebrecht, pues según Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, fue adquirida con fondos originados de una transferencia de 2.58 millones de francos suizos realizada el 1 de diciembre de 2012, que se atribuyen a pagos de la constructora brasileña.

Una vez pasados los 90 días, la Fiscalía no podrá declarar unilateralmente el abandono de la residencia, sino tendrá que someter la decisión ante un Juez de Control. Éste, deberá verificar que se cumplieron las formalidades legales para notificar.

Según la FGR, Lozoya vivía en la casa, pero al intentar buscarlo el domingo 27 de mayo, ya no lo encontraron.

La publicación de MCCI refiere que Luis Weyll, un ejecutivo de Odebrecht, declaró que en 2012 acordó pagara USD 4.000.000 a Lozoya por haber auxiliado a la firma brasileña en el proyecto Etileno XXI en Veracruz, durante el sexenio de Felipe Calderón.

Debido a que Lozoya empezó a trabajar como Coordinador de Asuntos Internacionales del equipo de transición de Enrique Peña Nieto en septiembre de 2012, previamente no tenía impedimento para prestar servicios a empresas privadas y cobrar por ello.

No obstante, ya como director general de Pemex, Lozoya era el jefe de funcionarios que a partir de 2014 adjudicaron directamente a Odebrecht contratos que sumaron 3 mil 247 millones de pesos y USD 85.9 millones.

Ésta no es la primera vez que una residencia de Lozoya está involucrada con negocios ilegales, pues hace cuatro días, la organización no gubernamental, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad destapó que una residencia de lujo a la orilla del mar, con un valor de USD 1.9 millones, fue un regalo de un abogado y directivo de Altos Hornos de México para el exfuncionario mexicano.

La adquisición de la residencia a favor de la esposa de Loyoza se efectuó en julio de 2013, doce días después de que Pemex autorizara incluir en su cartera de inversiones la compra de Agro Nitrogenados, una planta de fertilizantes de AHMSA, que tenía 14 años sin operar.

Con documentos, se demostró que para la compra de la planta de AHMSA, un ejecutivo de esa empresa intervino para la adquisición de una casa de descanso para la  familia Lozoya en la zona de Contramar, uno de los desarrollos más exclusivos de Ixtapa Zihuatanejo, Guerrero.