México.-El Banco de Francia calcula que la economía del país vecino ha perdido dos tercios de su capacidad productiva debido a la parálisis de la actividad derivada de la crisis sanitaria del coronavirus y que el PIB se ha desplomado un 6% en el primer trimestre del año, así que, si se tiene en cuenta que el crecimiento en el último trimestre del 2019 fue negativo (-0,1%), Francia entra técnicamente en recesión.

El organismo indica en un análisis publicado este miércoles que hay que remontarse al segundo trimestre de 1968, marcado por las protestas del llamado mayo del 68, para encontrar una bajada trimestral de la actividad de semejante calado. Entonces la pérdida fue de 5,3%.

Solo se mantiene activo un 32% del tejido productivo, un dato peor que el registrado durante la crisis financiera del 2008, mientras que el consumo de los hogares ha caído un 30%. Dos semanas de confinamiento –que se calcula que conlleva una disminución del PIB anual del 1,5%- han terminado con casi cinco años de crecimiento.

El informe del Banco de Francia confirma que la mayoría de los sectores económicos se han visto dañados pero los que más acusan el golpe son la construcción, el comercio, el transporte, los hoteles y la restauración.

La industria se ha visto obligada a cerrar una media de cinco días y muchas fábricas han funcionado en marzo sólo al 56% de sus capacidades cuando en febrero lo hacían al 78%. El sector farmacéutico y agroalimentario, con un 79% y 71% de actividad, respectivamente, son los que mejor han aguantado. En la otra cara de la moneda está el automóvil, donde la caída de actividad ha sido del 41%.

En estas condiciones el mercado laboral también se resiente. Las cifras del Ministerio de Trabajo indican que casi 600.000 empresas han presentado una solicitud de actividad parcial, el equivalente francés de los erte, y que el número de peticiones se ha duplicado en la primera semana de abril, afectando a 6,3 millones de trabajadores. Las Pymes de menos de 50 personas, donde los paros técnicos llegan al 59%, son las más impactadas.

Salida progresiva

La pregunta que todo el mundo se hace ahora es cuándo se podrá volver a una relativa normalidad. Todos los analistas se muestran prudentes, porque ni todos los sectores saldrán del agujero al mismo tiempo ni al mismo ritmo y, como ha pasado antes en China, las exportaciones pueden verse seriamente penalizadas.

El sector del turismo y la restauración, claves en la economía francesa, tampoco tienen por delante una perspectiva halagüeña en el corto plazo mientras persista el riesgo sanitario ligado al coronavirus en ausencia de una vacuna o un tratamiento eficaz.

“No pasaremos de golpe de la actual fase de confinamiento general a una fase final de movilidad total. En el medio habrá una fase de confinamiento relativo así que la salida será progresiva y potencialmente larga”, ha advertido el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau.