México.- La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el asesinato del periodista Francisco Romero el 16 de mayo en Playa del Carmen, Quintana Roo.

Romero fue asesinado durante la madrugada, cuando, según la información recibida, se dirigía a cubrir un posible evento de interés informativo.

El periodista se desempeñaba como director general del medio Ocurrió Aquí y había colaborado con el semanario Playa News.

A este crimen, recordó la ONU, se suman los asesinatos en 2018 de Rubén Pat y José Guadalupe Chan Dizib, también periodistas de Playa News, que aún no han sido esclarecidos.

Romero contaba con medidas de protección, pero había recibido amenazas y fue objeto de agresiones de las que responsabilizó públicamente a autoridades municipales.

Jan Jarab, Representante de la ONU-DH en México, condenó el homicidio señalando que “la impunidad en la que permanecen los asesinatos de Rubén Pat y José Guadalupe Chan y las agresiones que había denunciado el propio Romero alientan la continuidad de los ataques a la libertad de expresión. Es necesario poner un alto a esta situación, investigar adecuadamente todos estos crímenes, considerando como una línea de investigación el trabajo periodístico de Romero y sus colegas, y llevar ante la justicia a los autores materiales e intelectuales de estos hechos.”

Con este homicidio ya son al menos seis los periodistas asesinados en México durante 2019. En 2018, la ONU-DH registró el asesinato de al menos 12 periodistas y la desaparición de otro.

Jarab recordó que “es fundamental que todas las autoridades municipales, estatales y federales reconozcan públicamente el papel fundamental que desempeñan los medios de comunicación plurales y libres para una sociedad democrática, y fomenten desde sus respectivas responsabilidades el debate y el escrutinio público”.

Se agregó que la ONU conocía el trabajo de Francisco Romero, en particular en relación con un caso de posible detención arbitraria y tortura, y reconoció la valentía de su trabajo y de todos los periodistas quienes, a pesar de laborar en un contexto de amenazas, hostigamiento y agresiones, continúan realizando su importante labor informativa.

La ONU-DH llamó a las autoridades competentes a garantizar a la familia del señor Romero medidas de protección, especialmente teniendo en cuenta que las amenazas que recibió también incluían a su familia, y que ésta reciba las medidas de atención necesarias para garantizar sus derechos ante la situación en la que queda.

Asimismo, las autoridades deben asegurar la protección de los colegas del señor Romero y de otros medios de comunicación, incluidos aquellos medios que recibieron amenazas relacionadas con el ataque al señor Romero.

Finalmente, la ONU-DH expresa sus condolencias y solidaridad con la familia, amistades y colegas del señor Romero.