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Gadgets que sirven para monitorear actividad física si te gusta entrenar

Para monitorear la actividad física, mejorar la performance y cuidar la salud. Dispositivos útiles para el mundo fitness.

Por Redacción, 2019-06-16 12:29

México.-No hay rubro que no esté atravesado por la tecnología. Y el fitness no es excepción. Existen cientos de gadgets que sirven para monitorear la actividad física, cuidar la salud y llevar un registro de todo lo que se hace. Aquí un resumen de algunos de los numerosos dispositivos que podés usar para entrenar.

Estuvo presente en la última feria CES de tecnología y acaparó la atención de muchos por su practicidad. Se llama Deskcise Pro y es una bicicleta estacionaria desarrollada por la empresa FlexiSpot, que integra un escritorio móvil.

De ese modo se puede ejercitar mientras se trabaja. No es una forma de desconectarse de las actividades diarias pero puede servir para aprovechar el tiempo cuando uno está muy atareado.

Sin dudas, una forma de combatir el sedentarismo y de dar por tierra con la excusa «no puedo, estoy todo el día trabajando». Pues bien: aquí se puede ejercitar incluso mientras uno está inmerso en actividades laborales. O, por qué no, mientras se mira una serie en la computadora.

Relojes y pulseras inteligentes

Cada año las pulseras y relojes inteligentes se van perfeccionando para ofrecer mejores resultados a los amantes del fitness. Dentro de este rubro se pueden destacar la Fitbit Charge 3 que permite contar pasos, calorías quemadas y los minutos de actividad física. También mide la frecuencia cardíaca y las fases de sueño.

Si se la conecta al móvil también se podrá tener un seguimiento del recorrido realizado en un mapa. El modelo Versa Edición Lite de Fitbit, que viene en varios colores, también ayuda a monitorear la salud mientras uno puede seguir recibiendo notificaciones de WhatsApp o SMS, entre otras cosas.

El Apple Watch Series 4 integra un sensor cardíaco eléctrico y respuesta háptica en la corona digital del reloj. También cuenta con detección automática de ejercicio, entrenamientos de yoga y senderismo, así como funcionalidades avanzadas para corredores. Un detalle interesante: gracias a su giroscopio, acelerómetro y un algoritmo personalizado es capaz de detectar caídas. A su vez, muestra hasta cinco mediciones al mismo tiempo y, como todo smartwatch permite recibir mensajes, mails y WhatsApp en el reloj.

El Samsung Galaxy Watch Active permite tener un claro panorama de las horas de actividad y reposo así como contabilizar los pasos realizados o las calorías que se consumieron a lo largo de la jornada. El reloj puede identificar siete tipo de actividades físicas diferentes y es posible establecer objetivos diarios, recibir feedback según lo que se cumplió, así como ver una estadística semanal del ejercicio que se hizo en ese período.

Sirve para monitorear el nivel de estrés del usuario, integra a Bixby, el asistente personal de Samsung y es sumergible (hasta 50 metros de profundidad)

Estimulador muscular

PowerDot es un pequeño estimulador eléctrico portátil. Integra parches que se colocan en diferentes partes del cuerpo y que se gestionan por medio de una aplicación (iOS y Android). Así, desde el celular se puede gestionar el grado de estimulación que se quiere aplicar en cada zona, según el objetivo deseado.

Según sus creadores, ayuda a mejorar la performance en la actividad física, y también se puede emplear para masajear la zona y reducir los riesgos de padecer lesiones musculares. Es decir que se puede emplear para hacer actividad física así como para relajar el cuerpo, post entrenamiento.

Un gadget para medir la grasa corporal

Skulpt permite medir el nivel de grasa y masa muscular en el cuerpo para que el usuario pueda evaluar su condición física y medir el progreso que hace a través de las diferentes actividades físicas que realice. Se conecta con una aplicación (iOS y Android) de modo tal que se pueda visualizar todos los datos en el móvil.

El dispositivo mide 24 zonas diferentes del cuerpo, ofrece sugerencias para mejorar el nivel de tonicidad en cada área y sirve para monitorear el progreso que se hace a lo largo del tiempo.

Zapatillas conectadas

Como toda la línea Hovr de Under Armour, las zapatillas Sonic 2 integran un sensor que se conecta a la aplicación MapMyRun (iOS y Android). Allí se registra las distancias recorridas, los pasos realizados, la longitud de cada uno de ellos y hasta el ritmo que tiene el usuario.

Esta información se recopila cada vez que se sale a entrenar con estas zapatillas. En virtud de esos datos, el usuario también puede recibir consejos personalizados para mejorar su performance.

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La casa que sangra, testimonio de violencia en los ojos de Yael Martínez

El fotógrafo originario de Taxco documenta el tema de las desapariciones de personas en el estado de Guerrero ante la pérdida de tres familiares.

Por Redacción, 2019-07-20 11:57

México. Notimex.- Quería ser fotógrafo, pero no tenía cámara ni había hecho foto alguna. Quiso estudiar en una universidad en Morelos, pero lo rechazaron por no saber siquiera las nociones básicas. Dedícate a otra cosa, le dijeron a Yael Martínez.

«Recuerdo que mi hermana me comentó que había una escuela técnica en Cuernavaca y decidí entrar, justamente para aprender las nociones básicas de la fotografía y entender qué era. Tuve grandes maestros», mencionó.

Así, fue el inicio de un gran camino para Yael Martínez, fotoperiodista mexicano ganador del segundo lugar en la categoría de «Proyectos a largo plazo» de la edición 62 del World Press Photo 2019, por la serie La casa que sangra, imágenes capturadas entre 2013 y 2018 que ha abordado desde un punto de vista personal.

El comienzo se dio cuando estudiaba la preparatoria y descubrió a autores como Graciela Iturbide, Manuel Álvarez Bravo y Josef Koudelka. Entonces le dijo a su papá que le encantaría ser fotógrafo, contar esas historias a través de imágenes, a lo que le contestó: «Te apoyo, pero tienes que estar consciente de las limitaciones o que tal vez, en este contexto social, no lo puedas hacer».

Eso fue para Yael un motor y todo su trabajo fotográfico ha sido sobre su estado natal, identidad y cultura. «Tal vez no puedo viajar al otro lado del mundo, pero aquí hay historias muy importantes que tienen que ser contadas, por lo que empecé a generar testimonios que importan dentro de mi aspecto y mi formación como persona», refirió.

En entrevista, el fotógrafo de 35 años nacido en Taxco, Guerrero, comentó que en ese proceso tuvo la fortuna de empezar a trabajar como asistente de un fotógrafo de arquitectura, que fue de gran valía para su formación, y empezar a entender el tiempo y espacio.

No obstante lo que buscaba era hacer fotografía más humanista, documental, se decidió a continuar bajo esa línea, y fue entonces que en 2008 ganó una beca estatal que lo llevó a estudiar en el Centro de las Artes de San Agustín, y a la Fototeca de Pachuca.

«En 2015 conocí en Oaxaca a una editora que trabajaba en la agencia fotográfica Magnum, y me nominó a un premio en la Fundación Magnum, en Nueva York, y lo gané. Fue el primer premio internacional que tuve, un parteguas que me abrió para que el proyecto comenzara a ser visto fuera y dentro de México», señaló.

Hasta ese momento la mayor parte del proceso era personal y después de dicho premio se abrieron otras posibilidades para colaborar con medios internacionales. «Recuerdo que en 2015, con este proyecto, me nominó una editora estadunidense para un taller que hace World Press Photo, Joop Swart Masterclass, un piloto regional sobre Latinoamérica. Llegué a ese espacio sin publicar algo en un medio nacional», dijo.

Yael Martínez comenzó a documentar el tema de las desapariciones de personas en el estado de Guerrero ante la pérdida de tres familiares, la desaparición de dos cuñados y el asesinato de otro más, y su primera reacción fue tratar de entenderlo y mostrarlo a través de la fotografía. En ese momento tenía una beca del Fonca con la que trabajaría en un tema sobre plateros orfebres.

«Entonces cambié el tema porque en lo único que yo podía pensar y generar era sobre esa situación. El hecho de poder reflexionar el tema con mi familia y con otras personas que estaban viviendo la misma situación, y rebotarlo con un grupo de colegas, ayudó a que el proyecto fuera madurando y evolucionando», indicó.

La idea era trabajar desde un aspecto más íntimo para que se volviera un tanto hermético y que no pusiera en riesgo a la gente que estuviera colaborando, pues muchas veces las familias son retratadas en territorios complejos donde la violencia y la desaparición forzada es un tema de todos los días.

«Hay personas que están en grupos, y por el grado de exposición y vulnerabilidad es difícil trabajar con ellos; por eso son temas lentos, tienes que ganarte su confianza y tener empatía para que te abran la puerta. La mayor parte de mi trabajo lo he hecho en Guerrero y en Sinaloa», refirió Yael Martínez.

Lo anterior debido a que el tema de la corrupción y la impunidad ha venido generando problemáticas más complejas que han llevado hasta este punto de las desapariciones forzadas.

La serie La casa que sangra está conformada por 30 imágenes capturadas en su estado natal, desde el 8 de octubre de 2003 hasta el 4 de noviembre de 2018, en la que su familia es la protagonista, junto con otras del estado y de Sinaloa.

Explicó que el título hace referencia a la casa como una analogía a un cuerpo, a una familia, comunidad o país. Empezar a hablarlo, dijo, desde un plano personal y poco a poco verlo cómo se convierte en otra familia, en un país, en cifras oficiales, en más de 35 mil personas desaparecidas y más de 250 mil muertos por la violencia en México.

«Para mí fue una sorpresa (el premio), no lo esperaba por el hecho de que el trabajo no es tradicional, no es fotoreportaje, sino más bien analogías del dolor, de ausencia, de vacío. Saberme ganador en el World Press Photo 2019 me hizo muy feliz. Se abre la posibilidad de que las historias puedan ser contadas desde distintas perspectivas», manifestó.

Para el fotógrafo es vital que en el país siga habiendo programas educativos gratuitos y becas artísticas para generar proyectos que no pueden ser documentados o retratados a través de los medios nacionales o la industria, y es fundamental contar con estos espacios para seguir reflexionando acerca de temas que importan a la comunidad.

Por ello, el mensaje de Yael para quienes se encuentran preparando profesionalmente en el proceso de capturar imágenes mediante algún dispositivo tecnológico, es creer en sí mismos y en la importancia de la fotografía mexicana en el mundo.

«Todo es posible y lo importante es seguir trabajando, realizar proyectos que les muevan y que les signifique mucho. Siempre vamos a encontrar dificultades para contar estas historias. Por eso siempre digo: elige un proyecto que te signifique mucho para que no importen las dificultades, y trates de encontrar salidas y lo lleves a cabo», indicó.

Yael Martínez ha enfrentado situaciones de riesgo al cubrir otros temas que no involucran las desapariciones forzadas. Emigró del país para comprarse su equipo fotográfico. No tiene pasatiempos, siempre está trabajando. Su tiempo libre se lo dedica a su esposa y a sus tres hijas.

La mayor, de nueve años, ha mostrado la inquietud por la fotografía. Ya ha participado en concursos y obtuvo una cámara de premio. A la de cuatro años le gusta pintar, y a la pequeña, de dos años, apenas está aprendiendo a hablar.

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Buzz Lightyear nació hace cincuenta años con el viaje a la Luna

Quizá para los niños de la década de los noventas uno de los personajes más simpáticos y fascinantes es este juguete astronauta.

Por Redacción, 2019-07-20 11:40

Notimex.- Hace cincuenta años, en el año de 1959, los Estados Unidos decidieron emprender una misión espacial con el objetivo de que el hombre pudiera, por fin, pisar la Luna. Uno de los enigmas y deseos más profundos de la humanidad, el cual fue conquistado por primera vez gracias a la misión Apollo 11 de la NASA. Dirigida por Neil Armstrong, dicha misión tuvo otras dos figuras no tan conocidas como el célebre capitán: Michael Collins y Buzz Aldrin. A partir del nombre del segundo es que nació el personaje animado de la saga fílmica Toy Story, al cual después se le agregaría el apellido Lightyear basado en terminología espacial.

Quizá para los niños de la década de los noventas uno de los personajes más simpáticos y fascinantes es Buzz Lightyear. Un juguete astronauta que está en una constante búsqueda de aventuras alrededor del espacio. Esta figura de acción, cuya manera de vivir es al infinito y más allá, llega a la vida de Andy para después entablar una relación entrañable con el vaquero Woody, juguete favorito del niño.

El origen del valiente muñeco astronauta se remonta a la década de los sesentas. Para ese entonces, la NASA inició una serie de expediciones con motivo de investigar al satélite natural de la Tierra. El creador de los personajes y director de las primeras dos películas, John Lasseter, era un aficionado de estos viajes de la NASA que se transmitían por televisión. Así que a la hora de plantear los personajes de su película, eligió adaptar uno de ellos al tema del espacio. La razón de ser de los colores verde y morado de su traje recae en que son los favoritos de Lasseter y su esposa. Es un personaje creado en torno a la pasión de su infancia y al amor cultivado en su madurez.

Es importante saber que existe relación entre una película animada infantil y uno de los acontecimientos más importantes de la humanidad. Así como Lightyear es el segundo juguete favorito de Andy, Aldrin fue el segundo hombre en pisar la Luna. Ambos con un gran carisma, son dos figuras memorables para dos generaciones de niños separadas por medio siglo de diferencia. Quizá con el tiempo la gente se vaya olvidando del apellido Aldrin, pero muy difícilmente se podrá borrar la memoria de uno de los héroes que hasta el día de hoy sigue arrancando lágrimas a quien quiera acompañarlo en sus aventuras.

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Museo Franz Mayer expone trabajos del World Press Photo 2019

Bajo el lema “Las historias que cuentan”, se exhiben 140 piezas divididas en ocho ejes temáticos:.

Por Redacción, 2019-07-20 10:53

México.- El Museo Franz Mayer abre sus puertas a la edición 62 de World Press Photo, que en esta ocasión reconoció el trabajo de los fotógrafos mexicanos Pedro Pardo y Yael Martínez.

Bajo el lema “Las historias que cuentan”, se exhiben 140 piezas divididas en ocho ejes temáticos: Deportes, Gente, Noticias de actualidad, Proyectos a largo plazo, Temas contemporáneos, Naturaleza, Noticias generales y Medio ambiente.

En entrevista, Babette Warendorf, curadora de World Press Photo 2019, destacó que “cada año nos llegan muchísimas fotos, este año casi 80 mil; después seleccionamos un jurado que tiene dos semanas para seleccionar todo esto y lo que se ve aquí es lo mejor de fotoperiodismo del año pasado”.

Expresó que “La World Press Photo del año, que es para el jurado la foto más significativa del año pasado y este año, fue ganado por John Moore”.

Explicó que Moore “es un fotógrafo de Estados Unidos que ganó con la imagen de una niña llorando en la frontera, que se volvió viral cuando la publicó y que se volvió la cara de la política de Donald Trump de cero tolerancia”.

Por primera vez, el World Press Photo otorga el premio “Historia del año” a una serie de fotografías. El sueco holandés Pieter Ten Hoopen fue el ganador con su trabajo sobre la “Caravana Migrante”.

En esta edición dos fotógrafos mexicanos resultaron ganadores: Pedro Pardo obtuvo el tercer lugar en la categoría de Noticias de actualidad por la fotografía “Cruce fronterizo” y Yael Martínez el segundo sitio en Proyectos a largo plazo con la serie “La casa que sangra”.

El fotógrafo Yael Martínez explicó “éste es un proyecto que empecé en 2013 acerca de las problemáticas que se generan por la violencia; en ese año tuvimos una pérdida dentro del núcleo familiar”.

“Algunos hermanos de mi mujer desaparecieron y lo que empezó fue tratar de hacer una documentación dentro del espacio doméstico, dentro de nuestro núcleo familiar, para tratar como de representar estas fracturas psicológicas y emocionales que se están generando acerca de un duelo que no está cerrado”, explicó.

Comentó que “el proyecto ha ido expandiéndose a lo largo del tiempo, no tan solo con familias de la región norte de Guerrero sino también de trabajar en Sinaloa con un grupo de mujeres, las Rastreadoras de El Fuerte, que las representa (Mirna) Nereida Medina tratando justamente como de conceptualizar qué es la historia”.

Expresó que “empieza como una familia, pero esta familia se puede convertir en una comunidad y después esta comunidad se convierte como en el país entero”.

De acuerdo con la curadora Babette Warendorf, “es sumamente importante tener la exposición en el Franz Mayer como cada año, para mostrar no solamente lo que es el fotoperiodismo mexicano sino también para apoyar a los periodistas que trabajan aquí bajo circunstancias muy, muy duras”.

Subrayó que “México es el país más mortífero en el mundo. Se volvió este año más mortífero, incluso que zonas de guerra como Siria, Afganistán, y eso para World Press Photo es muchísimo. Por eso queremos estar aquí, para apoyar a todos los fotoperiodistas y periodistas que siguen trabajando bajo circunstancias muy difíciles”.

A decir de Yael Martínez, “el trabajo realmente es súper peligroso, sobre todo en distintas zonas y mucho más para las personas que siguen haciendo este periodismo local porque el grado de exposición es mucho más alto”.

Dijo que este año, junto con algunos otros colegas, se creó un nuevo espacio denominado Frontline México sobre periodistas independientes.

“Lo que estamos tratando de hacer es generar una comunidad para que esta comunidad se fortalezca y podamos nosotros, tratar de luchar por todos estos derechos que se han ido perdiendo a lo largo del tiempo”.

El World Press Photo 2019 viajará por 100 lugares del mundo en 45 países; en México se podrá visitar hasta el 15 de septiembre en el Museo Franz Mayer.