México.-Tal parece que el matrimonio de Galilea Montijo se está derrumbando, y no por problemas de infidelidad o cualquiera de los situaciones comunes de un divorcio, sino por problemas de dinero.

Y es que según la revista TV Notas, la conductora ya está harta de ser la principal proveedora del dinero, mientras que Fernando Reina no soporta que Gali le eche en cara que es un mantenido.

Fue una supuesta amiga cercana a Galilea quien dijo que en Televisa corre el rumor de que está atravesando por una “nueva crisis matrimonial”, y que esto podría desencadenar en un divorcio.

“Pues es que no es nada nuevo, ellos han tenido problemas desde el día uno que se casaron y el rumor de una separación ha existido desde entonces. Han tenido sus agarrones, pero parece que esta vez sí va muy en serio”.

De acuerdo con la amiga, entre Fernando y la conductora existen problemas desde el inicio y que se fueron acumulando por el exceso de trabajo de Galilea y la falta de empleo del político.

“No hay comparación entre los ingresos de Galilea y los de Fernando. Ella gana 800 mil pesos sólo por el programa Hoy, a eso súmale sus trabajos por fuera y su contrato de exclusividad... Fernando no gana ni siquiera la mitad”.

“Fer se encargaba de manejar las cuentas de su esposa, se dio cuenta de todo lo que despilfarraba y llegó a decirle que no gastara tanto, cosa que le molestó muchísimo a Gali”.

Galilea no solo se costea sus gustos, sino también los viajes, propiedades y diversos gastos que salen de vez en cuando, situación de la que ya está harta, razón por la que ella misma ha sugerido el tema de la separación

“Lo que pasa es que quieren llevar una separación lo más privado que se pueda, lo más tranquilo. Los dos llegaron a un acuerdo y desconozco si lo vayan a hacer público, pero es obvio que por más que quieran ocultarlo, en algún momento se sabrá. Por lo pronto, cada uno está haciendo su vida, Galilea está saliendo mucho a fiestas sola, se va de viaje con todas sus amigas, aunque por otra parte también anda insoportable”, finalizó.