México.- Debido a que desde el pasado 30 de noviembre la Comisión Reguladora de Energía (CRE) dejó de publicar en su página web el reporte de precios máximos de los combustibles, dejando la responsabilidad de cada permisionario el determinar el precio al que ofrecerá, la gasolina magna se elevó en más del 20% y la tendencia continuará hasta entrado 2018.

Las estaciones de servicio de todo el país ya pueden definir de manera libre los precios en cada una de sus gasolineras desde el 30 de noviembre de este año. Por ello, el gobierno ahora sólo puede influir a través de los estímulos fiscales mediante los que, cada semana, cobra un mayor o menor Impuesto Especial Sobre la Producción de los combustibles.

De acuerdo a los comunicados emitidos por la CRE, la flexibilización de mercados, el precio de las gasolinas y el diésel se estarán determinado con base en el precio referencia, los costos de transporte y almacenamiento, el margen comercial de venta, los impuestos y el tipo de cambio vigentes.

Se pronostica que habrá otro ajuste en las primeras semanas del 2018, dejando incierta la situación para los usuarios.

El precio de "la verde", la de mayor consumo en el país, se elevó más de 20 por ciento, como consecuencia de la liberalización y flexibilización de precios emprendidos por Hacienda. Mientras que el gas LP es uno de los combustibles que más resintió la apertura.

El incremento es consecuencia del esquema de liberalización y flexibilización de precios emprendidos por la Secretaría de Hacienda a partir de este año y como respuesta al mandato expresado en la Reforma Energética, y que es la liberalización total.

A pesar de que Pemex, como único suministrador, ha descartado incrementos súbitos en las siguientes semanas, analistas creen que de cara a la liberalización total, que ya es una realidad en el país, el precio podría resentir un impacto natural por efectos inflacionarios.

“Hay que revisar el tipo de cambio, el precio spot subió en noviembre y diciembre, recuerda que se compra en diciembre y la entregan en enero, esa es una señal”, aseguró Ramsés Pech, analista de Caravia y Asociados.

“Para efectos prácticos seguimos teniendo un solo proveedor, que es Pemex. Sigue habiendo de arranque un solo precio. No hay un diferenciador. Esto ha provocado que la movilidad de precios sea errática”, explica el vicepresidente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), Fernando González Piña.

Las estaciones de servicio de todo el país ya pueden definir de manera libre los precios en cada una de sus gasolineras desde el 30 de noviembre de este año. Por ello, el gobierno ahora sólo puede influir a través de los estímulos fiscales mediante los que, cada semana, cobra un mayor o menor Impuesto Especial Sobre la Producción de los combustibles.

Esta liberación apenas ha modificado los precios entre estaciones de servicio, que se han mantenido homogéneos. En el caso de la Ciudad de México, las gasolineras por lo general venden unos centavos por encima de los últimos precios fijados por la Secretaría de Hacienda, pero es una subida muy ligera.

“Los que han empezado a hacer estos movimientos lo han hecho con mucha cautela”, dice González Piña.