México.- La audiencia en la que debía comparecer el general Eduardo León Trauwitz ante la juez de la Primera Sala Penal con sede en el Reclusorio Sur, María Elena Cardona Ramos, se canceló de nueva cuenta este viernes, debido a que su abogado presentó justificantes médicos expedidos en el extranjero, por lo que para la siguiente citación el Ministerio Público Federal (MPF) puede requerirlo a través de una orden de detención.

En la misma situación de Trauwitz, de quien se desconoce si se encuentra dentro o fuera del país, están los otros militares acusados por huachicoleo, Emilio Cosgaya Rodríguez y Sócrates Alfredo Herrera Pegueros, quienes, según sus defensores, se ausentaron por malestares físicos.

En ambos casos presentaron recetas médicas supuestamente emitidas por el Hospital General Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

En consecuencia, el MPF solicitó la cancelación de la audiencia inicial, la tercera, con el argumento de que la ausencia da ventaja procesal a los acusados.

En tanto, la Fiscalía General de la República (FGR) advirtió que investigará la autenticidad de cada uno de los documentos presentados por los litigantes para justificar la ausencia de sus clientes a la audiencia.

Ricardo Cotreras, abogado de Eduardo León Trauwitz, manifestó que su cliente estaba en disponibilidad de asistir. Que se encontraba fuera de la ciudad y anoche pretendía regresar, pero cuando esperaba abordar el avión no pudo hacerlo porque se sintió mal de un riñón que le fue operado el pasado 21 de abril.

Derivado del malestar, agregó, le recomendaron un reposo de tres o cuatro días. Y para justificar la ausencia, el abogado presentó un documento informal de la transcripción de recetas médicas expedidas por el médico que supuestamente atendió al general, acusado del delito de robo de combustible de Petróleos Mexicanos (Pemex) cuando fungió como subdirector de Salvaguarda Estratégica.

En la audiencia del pasado viernes 17, de la que Trauwitz también se ausentó, la juez advirtió que este viernes 31 se llevaría a cabo una nueva audiencia en presencia o no de los acusados, lo que da ventaja procesal a los que se ausenten.

Es decir, los acusados conocerían la postura de la fiscalía y su argumentación, lo que llevaría a una desventaja desleal y quebrantaría el principio de igualdad de armas procesales.

Ese día, Cardona Ramos, señalada como la “juez de las multas suaves”, dijo a los integrantes de la Fiscalía y a los representantes jurídicos de Pemex: “Si son siete y de esos siete aquí se presentan tres, aunque no se presenten los demás se va a llevar la audiencia. Ustedes tienen la facultad, si no quieren que se lleve a cabo, de solicitar un desistimiento”.

También dijo que, si podían presentarle un documento, como una receta médica, que justificara la inasistencia d ellos acusados, ella lo iba a aceptar “perfectamente”. Y así ocurrió.