(AP).- El huracán “Genevieve” se debilitó el jueves luego de pasar por el sur de la península mexicana de Baja California, pero aun así azotó la zona turística con vientos fuertes y aguaceros torrenciales.

“Genevieve” era un huracán potente de categoría 4 el martes, pero para la noche del miércoles se había debilitado a huracán de categoría 1 luego de pasar frente a Los Cabos, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

Entretanto, se gestaba una nueva depresión tropical en el Océano Atlántico que probablemente se convertirá en tormenta tropical que pasará cerca o al norte de las Islas de Sotavento, las Islas Vírgenes y Puerto Rico.

El Centro dijo el jueves por la mañana que “Genevieve” tenía vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora (75 millas por hora) y que su ojo estaba a 160 kilómetros (100 millas) al oeste-noroeste de la punta de la península bajacaliforniana. El huracán se movía con dirección noroeste a 19 kilómetros por hora (12 mph).

El centro de huracanes pronosticó que el huracán permanecerá en el Océano Pacífico a medida que pierde fuerza y avanza rumbo noroeste, paralelo a la costa de Baja California. Sin embargo, advirtió que podría generar inundaciones.

Se reportaron dos muertes en el área debido a la marea alta. La policía en Cabo San Lucas informó que el martes una joven de 15 años de edad fue arrastrada por una ola enorme y un adulto trató de rescatarla. Ambos perecieron.

En medio del viento y las lluvias, las autoridades iban de puerta en puerta en las zonas bajas llamando a la población a trasladarse a albergues temporales.

Las autoridades del estado de Baja California Sur informaron que hay 15 mil turistas extranjeros, la mayoría en la zona de Los Cabos, que prácticamente había estado vacío debido a las restricciones por el coronavirus. La ocupación hotelera estaba al 20 por ciento.