Ciudad de México.- A casi 23 años de la masacre en la comunidad de Acteal, en Chiapas, el Estado mexicano se comprometió a realizar al menos 20 acciones para la reparación del daño.

De acuerdo con la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), estas acciones incluyen el reconocimiento del asesinato de 45 indígenas tzotziles —entre ellos, niños y mujeres embarazadas—, a manos de paramilitares vinculados al gobierno priista.

Además, se busca beneficiar a las comunidades indígenas de Chiapas, no solo a Acteal, a través de proyectos de infraestructura, los cuales no han sido definidos.

Estas y otras acciones son parte del Acuerdo de Solución Amistosa que se firmará el próximo 3 de septiembre con 30 víctimas colaterales de la masacre.

"Será un punto de partida para la reconstrucción del tejido social en esa zona de Chiapas", señaló la Subsecretaría de Derechos Humanos en un comunicado.

La instancia aseguró que las 30 víctimas han manifestado su intención de llegar a acuerdos por la vía pacífica y constructiva, hacia una ruta de medidas de reparación.

Mientras tanto, acerca de aquellos afectados que decidieron no incorporarse al acuerdo, el gobierno afirmó que garantizará el respeto a sus derechos en todo momento e independientemente de la vía que tomen para dar curso a sus peticiones y demandas de reparación del daño.

"Un imperativo categórico para el gobierno de México es el respeto de las libertades y de la autonomía de los pueblos y comunidades indígenas", se menciona en el comunicado.

La subsecretaría reiteró que las medidas para reconstruir el tejido social son una condición necesaria para avanzar a favor de la pacificación y cohesión del país y, en particular, de todas las comunidades indígenas.

En diciembre de 2018, a pocos días de que Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia, sobrevivientes de la masacre le habían solicitado crear una Comisión de la Verdad para llegar a la reparación del daño.

En diciembre de 1997, paramilitares y civiles afiliados al PRI —organizados por fuerzas de seguridad— irrumpieron en una iglesia de Acteal y dispararon en la comunidad durante siete horas, sin la intervención de autoridades. El saldo fue de 45 indígenas muertos.