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Gobierno mexicano lamenta imposición de pena de muerte a mexicanos en Malasia

Por Redacción, 2015-04-23 10:22

El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), lamentó la imposición de la pena de muerte a los hermanos González Villarreal y, con pleno respeto a la legislación interna de Malasia, ratificó su posición contraria a la aplicación de dicha decisión y, de acuerdo al embajador de México en Malasia, Carlos Félix Corona, pedir clemencia al sultán de Johor podría ser el último recurso.

En un comunicado, la cancillería mexicana informó que la Corte Federal de Malasia ratificó esta mañana la sentencia de pena de muerte dictada a los nacionales mexicanos Luis Alfonso, Simón y José Regino González Villarreal.

Señaló que los mexicanos fueron detenidos por la Policía Real de Malasia el 4 de marzo de 2008 en la ciudad de Johor, Bahru, acusados de tráfico, producción y distribución de narcóticos.

De conformidad con la práctica local, se espera que la sentencia no se ejecute de inmediato y, ante el resultado, los abogados consideran solicitar una revisión del fallo para agotar todas las instancias jurídicas en defensa de los hermanos González Villarreal.

Indicó que a la familia González Villarreal se le ha informado de manera permanente acerca del desarrollo del caso y de la situación física y anímica de los detenidos y se ha brindado apoyo a los familiares que han viajado a Malasia para asistir a las audiencias.

La cancilleria mexicana refirió que personal de dicha representación diplomática, incluido el propio embajador de México, han estado presentes en todas las audiencias sostenidas a lo largo del proceso judicial.

En entrevista con medios, el embajador de México en Malasia refirió que el ultimo recurso para los mexicanos condenados sería pedir clemencia al sultán de Johor, Ibrahim Ismail, proceso que tomaría varios meses puesto que «no hay un tiempo definido hasta que el monarca decida revisar» este caso. Notimex/Redacción

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Supertanker, efectivo para apagar incendio en Amazonía de Bolivia

Las autoridades bolivianas indicaron que se estima que este sábado el avión cisterna realice unas cuatro operaciones.

Por Redacción, 2019-08-24 15:21

Efe.- El Gobierno boliviano calificó este sábado de «exitosa» la segunda incursión del avión cisterna Supertanker, considerado el más grande de su tipo en el mundo, para mitigar los incendios que han devastado más de 700.000 hectáreas de bosque en la región oriental de la Chiquitania.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó que el trabajo del avión cisterna este sábado se centra en la localidad de Taperas, en la serranía de San José e Ipías, ubicados en la zona cruceña de la Chiquitania -una zona boscosa de transición entre la Amazonía y el Chaco- para mitigar el fuego.

Además indicó que se estima que este sábado el avión cisterna realice unas cuatro operaciones.

«Hemos visto que el avión ha logrado descargar con una proeza admirable entre una meseta y otra, hemos visto prácticamente como una lluvia torrencial ha echado sobre la zona que está quemándose, esta es la segunda operación exitosa», sostuvo el ministro en un contacto con la estatal Bolivia Tv.

Tras el paso del avión cisterna, los bomberos ingresaron a esas áreas para terminar de controlar el fuego, indicó Quintana.

De la misma manera, precisó que el Supertanker proseguirá su trabajo en la reserva forestal de Tucavaca, cercana a Roboré, para preservar esta área «de cualquier riesgo de incendio masivo».

«Esperemos que el último vuelo de la tarde ya esté ingresando a esta ceja montañosa del parque Tucavaca y con eso terminamos el segundo día de operaciones», apuntó Quintana.

El ministro expresó que hay cinco áreas donde está la mayor concentración de focos de calor y espera que se logren mitigar este sábado.

En tanto, el presidente de Bolivia, Evo Morales, destacó el trabajo del avión cisterna y la ayuda de los voluntarios para mitigar el fuego utilizando la etiqueta #UnidosEnLaAdversidad.

«Como lo planificamos, el Supertanker reforzó la efectividad del trabajo heroico de nuestros pilotos, uniformados y voluntarios que luchan incansablemente contra el fuego en la Chiquitania. Estamos fortalecidos y decididos a superar este desafío», escribió Morales en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el Ministerio de Defensa en un comunicado informó que el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, junto a otras autoridades fueron a inspeccionar el lugar donde realizó el avión cisterna la primera descarga el viernes en la localidad de Taperas.

«Se pudo evidenciar que aún quedaron algunos focos de calor que quedaron aislados, mismos que fueron sofocados en las pasadas horas por soldados y bomberos», señala el boletín del ministerio de Defensa.

El viernes el presidente Morales pidió que se realice una reunión de urgencia de los cancilleres miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica para debatir cómo afrontar los incendios y preservar la Amazonía.

Además instruyó que se hagan las cotizaciones para comprar un avión cisterna y así dejar de alquilar el Supertanker que llegó el viernes a Bolivia tras un extenso viaje desde Estados Unidos.

En un reporte del Gobierno boliviano sobre los incendios realizado el jueves pasado se estableció que al menos 1.817 familias y más de 700.000 hectáreas de bosques y pastizales han sido afectadas por los incendios en la Chiquitania cruceña.

La Chiquitania es una de las principales zonas turísticas de Bolivia donde están asentadas las misiones jesuíticas, declaradas patrimonio de la Unesco y consideradas de las mejor conservadas de América.

La gravedad de la situación empujó a la Gobernación de Santa Cruz a declarar hace unas semanas la emergencia departamental y días después el Gobierno decidió la creación de un «Gabinete de Emergencia Ambiental» para afrontar la contingencia.

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Trump lleva hacia la ruina a EU por su proteccionismo

El país vecino tuvo una frenética semana que terminó con fuertes caídas en la bolsa debido a la escalada en la guerra comercial con China, mientras crecen los temores de una posible recesión.

Por Redacción, 2019-08-24 14:03

México.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, dejó a su país desorientado después de una frenética semana que terminó con fuertes caídas en la bolsa debido a la escalada en la guerra comercial con China, mientras crecen los temores de una posible recesión provocada en parte por su política proteccionista.

Estados Unidos despertó este sábado con su jefe de Estado a miles de kilómetros de distancia, pero con una sensación parecida a la resaca tras un viernes en el que el mandatario insultó a la Reserva Federal, anunció dos subidas arancelarias a China y ordenó a las empresas estadounidenses que abandonen el gigante asiático.

Trump, que aterrizó este sábado en Biarritz (Francia) para participar en la cumbre del G7, lleva días combatiendo las alarmas sobre una posible recesión que comenzaron a sonar la semana pasada, cuando se registró en el mercado de la deuda del Estado una «curva invertida» de rentabilidad.

De hecho, el mandatario recurrió hoy a su cuenta de Twitter para prometer que, si logra la reelección en 2020 y los republicanos logran controlar ambas cámaras del Congreso, una de sus primeras medidas será «aprobar un gran recorte a los impuestos de las rentas medias».

Pero mientras Trump reparte promesas y repite que no hay de qué preocuparse, algunos de sus asesores están inquietos por la posibilidad de que la volátil reacción del mandatario a los cambios en la economía pueda agravar la situación, según informa hoy el diario The New York Times.

Eso podría privar a Trump de la que los republicanos consideran su mejor baza para lograr la reelección el año que viene: la robusta economía que le ha acompañado desde que llegó al poder en 2017.

Uno de los gestos que más preocupación ha generado fue su «orden» de este viernes a las empresas estadounidenses de «buscar una alternativa a China, incluida la posibilidad de traer sus compañías de vuelta a CASA y elaborar su productos en EE.UU.».

Mientras economistas, presidentes de grandes compañías y medios de comunicación trataban de descifrar el posible impacto de esa exigencia emitida por tuit, Trump dio una pista sobre cómo podría ejecutar esa medida: mediante la ley estadounidense de poderes económicos en emergencias internacionales, aprobada en 1977.

Esa ley podría permitir a Trump evitar transferencias futuras de fondos a China, pero para ello tendría que declarar antes «que existe una emergencia nacional» relacionada con ese comercio, explicó una profesora de Derecho y comercio en la universidad de Georgetown, Jennifer Hillman, al diario The Washington Post.

El Congreso tendría el poder de anular esa declaración, e incluso si no lo hiciera, la orden de Trump seguiría sin «tener autoridad sobre todas las inversiones estadounidenses que ya se han hecho en China», puntualizó Hillman.

Trump también podría espolear un éxodo de algunas compañías de China mediante un aumento todavía mayor de los aranceles a los productos chinos, o negándoles la participación en contratos federales, según expertos consultados por el Post.

Este viernes, Trump ya anunció que en las próximas semanas aumentará al 30 % los aranceles sobre 250.000 millones de dólares en productos chinos, y al 15 % los gravámenes sobre otros 300.000 millones en bienes del gigante asiático, como represalia a nuevas medidas comerciales de Pekín.

Aunque la guerra comercial ya ha hecho que algunas empresas estadounidenses busquen otros mercados donde producir barato sin irritar a Trump, es poco realista esperar que gigantes como Apple, cuya cadena de producción está íntimamente relacionada con China desde hace años, salga a corto plazo del gigante asiático.

Mientras, algunos observadores temen que los constantes ataques de Trump a la Reserva Federal (Fed) y a su presidente, Jerome Powell -de quien el mandatario insinuó este viernes que es un «mayor enemigo» del país que el presidente chino, Xi Jinping-, generen un aumento de la incertidumbre que pueda empeorar el bache económico.

Nada de eso parece preocupar a Trump, quien se permitió bromear este viernes con que las caídas bursátiles relacionadas con su guerra comercial con China podían deberse a la salida de la carrera presidencial demócrata de uno de los aspirantes menos conocidos, Seth Moulton.

«Desde el día posterior a mi elección, el 9 de noviembre, hemos subido el 50 % o más (en la bolsa). Así que no me hable de (una caída de) 600 puntos» en el Dow Jones, zanjó Trump antes de despegar hacia Francia.

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Unión Europea prepara guerra comercial contra un Trump proteccionista

Europa no rehuirá la confrontación si Estados Unidos busca usar los aranceles como un arma política.

Por Redacción, 2019-08-24 13:58

Efe.- La Unión Europea (UE) está lista para responder a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles al vino francés, aunque alertó a EE.UU. de los graves perjuicios que ocasionaría una guerra comercial con sus aliados.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, lanzó hoy la advertencia más contundente hasta el momento en dirección a Washington de que Europa no rehuirá la confrontación si Trump busca usar los aranceles como un arma política.

«Protegeré el vino francés con determinación genuina por muchas razones. Si EE.UU. impone aranceles a Francia, la UE responderá del mismo modo», sentenció Tusk.

Trump ha amenazado con gravar las importaciones de los caldos franceses en respuesta a la «tasa GAFA» (Google, Apple, Facebook, Amazon), el impuesto que Francia ha creado dirigido a las gigantes tecnológicas que no tributan en el país donde hacen negocio.

«Francia acaba de imponer un impuesto digital a nuestras grandes compañías de tecnología estadounidenses. Si alguien les cobra impuestos, debe ser su país de origen, EE.UU. Anunciaremos acciones recíprocas substanciales sobre la estupidez de (Emmanuel) Macron en breve», prometió el estadounidense en Twitter hace un mes.

Trump y Macron mantuvieron este sábado un almuerzo en Biarritz, previo al inicio de la cumbre anual del G7, en el que abordaron el asunto, según confirmaron fuentes del Elíseo.

El presidente francés trató de desvincular en la reunión la tasa digital de una eventual guerra comercial con Estados Unidos, con el argumento de que el impuesto afecta también a empresas de otros países, agregaron las fuentes.

En el almuerzo entre ambos se sirvió vino, reconoció el Elíseo. Sin embargo, Trump, abstemio declarado, no lo probó y se decantó por la Coca-Cola Zero de la que es fan declarado.

Tusk se permitió ser mucho más rotundo que Macron. Recordó que las guerras comerciales solo llevan a la recesión, y que si éstas se libran entre miembros del G7 «sólo conducirán a erosionar la ya debilitada confianza entre nosotros».

«Lo último que necesitamos es una confrontación, especialmente con nuestro mejor aliado, Estados Unidos. (Pero) tenemos que estar listos para ese escenario, y lo estamos», manifestó ante la prensa.

Prometió a París lealtad en ese desafío y se negó a criticar la decisión de Francia de crear un impuesto digital de forma unilateral, mientras el tema se discute en los foros multilaterales.

Para Tusk, la «tasa GAFA» es «una decisión a nivel nacional, cuya sustancia está justificada». Y prueba de que la fiscalidad a los gigantes de internet preocupa a todos los países es que la próxima presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha colocado el problema en su agenda, insistió.

El mensaje del polaco cobra mayor resonancia en un momento en que Trump ha confirmado dos subidas arancelarias contra China tras desatar una crisis bursátil al instar a las empresas estadounidenses a abandonar sus operaciones en el gigante asiático.

A partir del 1 de octubre, EE.UU. incrementará los gravámenes sobre 250.000 millones de dólares de bienes y productos chinos del 25 % al 30 %.

Además, desde el 1 de septiembre subirán los aranceles sobre los 300.000 millones de dólares restantes de importaciones chinas del 10 % al 15 %.

Tusk reconoció que China es «el mayor desafío» para los miembros del G7, pero alertó sobre la tentación de usar los impuestos como «un instrumento por razones políticas», algo que «puede ser muy arriesgado para todo el mundo, incluida la UE.