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Gobierno solo busca justificar “verdad histórica”: padres

La detención de “La Rana” no tendrá injerencia para conocer el paradero de los 43, toda vez que se trata de un personaje que reforzaría la teoría de la PGR sobre el basurero de Cocula.

Por Alejandro Ortiz, 2018-03-13 16:04

Chilpancingo, Guerrero.- La detención de Erick Ulises “N” alias “La Rana”, no tendrá injerencia para conocer el paradero de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, toda vez que se trata de un personaje que reforzaría la teoría de la PGR sobre el basurero de Cocula.

A través de un comunicado, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan alertó que para los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la detención de un implicado más, “no representa ningún avance”.

Durante un mitin en la Ciudad de México, los padres de familia señalaron que el gobierno mexicano no se encuentra respetando la demanda presentación con vida y adelantaron que “La Rana” buscaría reforzar la llamada “verdad histórica” de la PGR, la cual señala que los estudiantes fueron asesinados y quemados en el basurero de Cocula.

“A 41 meses nos quieren engañar a los padres y al pueblo de México”, reclamó Cristina Bautista, madre de uno de los 43 desaparecidas.

Finalmente Tlachinollan dio a conocer que el próximo día jueves el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentará el informe: “doble injusticia”, el cual datará las violaciones de derechos en la investigación de Ayotzinapa.

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Tinieblas en Acapulco: la dura vida de un invidente en el paraíso

A pesar de la discriminación y los obstáculos de “este mundo criminal”, como él mismo lo define, Miguel Ángel ha podido vivir dignamente.

Por Elibeth D Nicolas, 2018-12-09 13:29

Acapulco, Guerrero.- Miguel Ángel Millán camina por Acapulco guiado por su perro Ruger, ante los supuesta la mirada simpática de la gente que lo rechazaba cuando usó bastón para salir a la calle. Miguel empezó a perder la vista parcialmente a los once años.

Era el inicio de la pubertad y una enfermedad en los ojos le restó los atisbos narcisistas de todo adolescente que es mirarse al espejo. Ahora, ya adulto, narra que poco a poco sus ojos se llenaron de manchas de sangre hasta que invadieron cada rincón ocular y quedó ciego. A esa edad no aceptó su nueva realidad, a pesar de las sentencias definitivas de médicos especialistas de México y de otros países.

Miguel cuenta que hace algunos años andaba por Acapulco con un bastón en la mano, pero la gente con la que se tropezaba se molestaba y le decía malas palabras, lo discriminaban y se alejaban de él, como si la ceguera fuera una enfermedad contagiosa de la que debe cuidarse la sociedad. Todo cambió cuando un perro guía llegó a su vida.

 Tinieblas en Acapulco: la dura vida de un invidente en el paraíso

El acapulqueño no olvida cómo esta enfermedad afectó su pubertad. Él cuenta que la vivió de manera diferente al resto de sus amigos, desechó cada lección impuesta en la escuela y comenzó de nuevo. La línea de salida fue aprender el sistema Braille que, desde entonces, le permitió comunicarse con los demás y poder sobrevivir a lo que él llama “este mundo criminal”, donde sólo se multiplican las desigualdades sociales.

Millán señala que su perro Ruger se lo donó una asociación civil de Estados Unidos, Lider Dogs de Michigan. Ruger, explica, debe ser alimentado con disciplina y cuidado para que pueda tener una esperanza de vida de 10 años. Con Ruger como guía, Miguel se dirige a su trabajo o a los lugares que quiere visitar y la gente ya no lo discrimina por la empatía que genera Ruger hacia los demás.

Miguel pudo estudiar a pesar de su discapacidad y conseguir trabajo, como cualquier otro joven. Tiene diplomados en Educación por parte de la UNAM y otro por el Cirque du Soleil. Pretende montar un negocio de comida vegana con servicio a domicilio y luchar para que el puerto de Acapulco se vuelva una cuidad incluyente, pues carece de la infraestructura necesaria para personas con algún tipo de discapacidad, además de la escasez de ofertas laborales para este sector de la población.

 Tinieblas en Acapulco: la dura vida de un invidente en el paraíso

El pasado 3 de diciembre se conmemoró el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. De acuerdo a la ONU, cerca de un 15 por ciento de la población mundial presenta algún tipo de discapacidad.

La proclamación de este día tuvo su origen en la culminación del Decenio de las Naciones Unidas para las Personas con Discapacidad (1983-1992), bajo el propósito fue cumplir con el Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 3 de diciembre de 1982.

La ONU define la discapacidad como una condición que afecta el nivel de vida de un individuo o de un grupo. El término se usa para definir una deficiencia física o mental, como la discapacidad sensorial, cognitiva o intelectual, la enfermedad mental o varios tipos de enfermedades crónicas.

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Grupo armado irrumpe en poblado y mata a mujer en Chilpancingo

En Tejocote hacían velada en honor a la Virgen de Juquila, cuando sujetos armados arribaron y abrieron fuego contra los asistentes.

Por Redacción, 2018-12-09 13:05

Chilpancingo, Guerrero.- Durante la velada en honor a la virgen de Juquila, un grupo armado irrumpió en el poblado del Tejocote, municipio de Chilpancingo, y abrió fuego contra los vecinos dejando un saldo de una mujer muerta y cuatro personas heridas.

Fuentes de seguridad confirmaron que ayer, minutos antes de la media noche, se registró una agresión armada en contra de un grupo de vecinos que participaban de una festividad religiosa.

De acuerdo con información oficial, en una vivienda se llevaba a cabo la velada en honor a la Virgen de Juquila, cuando sujetos armados llegaron al lugar y comenzaron a abrir fuego contra los asistentes.

En el lugar falleció Lorena “N” de 33 años de edad y resultaron heridos tres hombres y una mujer, los cuales fueron trasladados al hospital general de Chilpancingo para su atención médica.

Esa zona de la sierra en Chilpancingo, fue territorio comunitario de la UPOEG durante el apogeo de las policías comunitarias, sin embargo a raíz de los hechos de violencia relacionados con grupos delictivos, la incidencia de la guardia armada disminuyó.

En el mes de abril de este año, una familia originaria de Buenavista de la Salud fue masacrada a las afueras de El Tejocote, entre ellos una niña de 7 años de edad que había sido desplazada por la violencia.

A través de un comunicado, la Coordinación Estatal para la Reconstrucción de la Paz confirmó los hechos en ese poblado de Chilpancingo y anunciaron operativos a más de 10 horas del atentado.

“Por estos hechos, tres grupos de personal de la Policía del Estado apoyados por elementos del Ejército Mexicano pertenecientes al 20/o Btn. de Policía Militar acudieron a dicho lugar para resguardar la comunidad y emprender un operativo de localización y búsqueda de los posibles agresores”, declaró Roberto Álvarez Heredia.

A través de imágenes el funcionario estatal dio a conocer el operativo que no corresponden a operativos en el poblado, si no en la autopista del Sol, de donde habrían salido para dar seguridad a los habitantes de esa localidad.

“Por su parte, la Fiscalía General del Estado tomó conocimiento de los hechos y envió agentes ministeriales para realizar las diligencias correspondientes y abrir una carpeta de investigación en contra de los probables responsables”.

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Jacinto, una historia entre muchas de la indigencia en Chilpancingo

Jacinto, un hombre que deambula en Chilpancingo buscando qué comer, algún techo, como tantos otras personas.

Por Juan Manuel Molina, 2018-12-09 12:43

Chilpancingo, Guerrero.- Viéndole detenidamente, bien podría pasar por un rockstar retirado que, después de una vida llena de excesos, dinero y mujeres, todo se le ha escapado de entre las manos, todo, quizá hasta su vida.

Por azares del destino terminó en una ciudad pequeña como lo es la histórica capital guerrerense, llena de carencias, en crecimiento potencial y que tiene la fama de ser una ciudad pozolera y mezcalera.

Su nombre es Jacinto. Un hombre de baja estatura, inexpresivo, con greñas grises y tiesas por la mugre que se le ha acumulado con el paso de los años.

No hace más que caminar y caminar. No le preocupa que su hijo atraviesa la tan difícil pubertad, ni mucho menos arreglar las cosas con su esposa, que se pusieron mal después de una discusión por no haber dicho sí a un viaje a la Basílica de Guadalupe el próximo fin de semana.

Quienes lo han observado durante el ir y venir de la agitada vida en la ciudad, no sabían su nombre hasta ahora y al mirarle pensaron que en la ciudad aumentaba la proliferación de la demencia, aunque de hecho fuera más bien la indigencia.

Dan las siete de la mañana cuando se le ve por primera vez. Adorna una escena peculiar en Chilpancingo, aunque las prisas hacen que pase desapercibido y sea un elemento más de una escenografía que nadie percibe.

Como a eso de las siete de la mañana, siempre está de pie sobre una banqueta cercana al mercado central, detrás, sobre su cabeza canosa, se ven unas letras negras que dicen ‘INSURGENTES N. 22’. Probablemente tenga unos 60 años o quizá sea más joven, o puede ser que la ropa que eligió para este día le aumente algunos años de más.

Por unos segundos, los pasajeros del transporta público, con los ojos soñolientos porque aún no entran completamente a la realidad matinal, pueden observarlo. Permanece de pie frente a una ferretería bien iluminada que se encuentra a escasos metros del edificio de Santander. Está inmóvil como si fuera una figura de cera o cómo imitando al letrero metálico que está a su derecha y que señala una parada de combis.

Lo más visible de su atuendo y que llama la atención, es una gorra que tanto puede utilizar un lunes como un sábado, y que, aunque es roja, no tiene nada que ver con el PRI.

Sus tenis Nike blancos, esperan la señal para ponerse en marcha mientras el hombre con las manos metidas en el interior de los bolsillos de la chamarra, únicamente se aferra a mantener en su memoria esa mañana fría.

Nadie conoce a Jacinto, como su perro El Negro, que durante el día desaparece en busca de alguna perra que cortejar. Mientras camina al lado de Jacinto y tras olfatear salgo, de pronto, se esfuma.

El trabajo del día es recolectar sobras de basura. Ambos buscan en los contenedores, en bolsas abandonadas en la vía pública, o botes de bebidas que las personas dejan sobre el techado de los teléfonos públicos.

Por uno minutos, El Negro se gana el odio de su dueño, cuando este se adelanta y le gana los restos de un tamal herido, el cual, devora prácticamente sin masticar.

Minutos después, otro perro se suma a aquellos dos, y es recibido por Jacinto con caricias y palmadas. Es de color blanco mugriento.

El día para los tres termina en una de los jardineras de la central de autobuses. Simulando el Yin y Yang, los dos perros se echan sobre la tierra, mientras que su dueño sólo se sienta como si estuviera esperando a un familiar proveniente de Acapulco.

Primero se pasa las manos sobre la cabeza para peinarse, después se frota las manos como si se hubiera aplicado gel antibacterial.

Llegó a este lugar sin nada y se irá sin nada, sin un techo dónde dormir, sin comida caliente y sin un abrigo para el frío de diciembre.

Tiene la mirada perdida como su vida y la cara maltratada por no encontrarla.

Jacinto es un nombre inventado, nadie sabe quién es él.