Guerrero.- En medio de la disputa entre grupos armados en la región de la Montaña Baja de Guerrero, el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, criticó el uso de armas de alto calibre por parte de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

Hoy se difundió información sobre un presunto enfrentamiento en la comunidad de Tula, municipio de Chilapa, en los que participaron policías de la CRAC, contra Policías Comunitarios por la Paz y la Justicia, grupo ligado a la banda delictiva de “Los Ardillos”.

En entrevista en la catedral de Chilapa, tras celebrar la misa dominical, el prelado -a quien distintos grupos han acusado de dar protección a grupos armados-, hizo un llamado a los gobiernos por el uso del tipo de armas que tiene la CRAC.

"Sé de la CRAC cómo trae armamento pesado y ya se les ha dicho (la gobierno) que deben poner atención (...) sé que hay buena intención por parte del gobierno federal de que esta zona se tranquilice" dijo monseñor.

Sin embargo, indicó no tener mayor conocimiento sobre la situación actual de la comunidad de Tula, donde de ayer se reportó el intento de incursión por parte de un grupo armado, lo que provocó un enfrentamiento con policías comunitarios.

En otros temas, Salvador Rangel, confirmó que hasta el día de hoy hay cinco sacerdotes de la diócesis, contagiados por el virus SARS-CoV2 (Covid-19); dos de ellos se encuentran en estado crítico.

Agregó que otros sacerdotes han salido ya de la enfermedad, entre ellos un presbítero de 80 años.