México.- Sérgio Moro, actual ministro de Justicia de Bolsonaro, y quien fue juez del caso que llevó a prisión al ex presidente Lula da Silva, estuvo en comunicación con el fiscal de la Operación Lava Jato que denunciaba, en algunos casos dando indicaciones, según reveló un reportaje, práctica que está prohibida por la Constitución y el Código Penal brasileño y pone en duda la imparcialidad del juez.

En las conversaciones, Moro exige al procurador Deltan Dallagnol agilidad en nuevas operaciones anticorrupción, da consejos estratégicos, anticipa decisiones judiciales, propone testigos para el caso, le felicita e incluso le consulta sobre qué hacer cuando la izquierda eleva el tono de las críticas: "¿Qué piensas de esos comunicados locos del directorio nacional del Partido de los Trabajadores? ¿Deberíamos rebatirlos oficialmente?", pregunta, dando a entender que el juez y la Fiscalía deberían actuar de forma unificada.

Lula está en la cárcel porque supuestamente recibió un apartamento en la playa de Guarujá (São Paulo) como recompensa por su participación en los casos de corrupción de Petrobras. El ex presidente siempre negó que ese apartamento fuera suyo, argumentando que los fiscales no aportaron ningún documento para inculparle.