De acuerdo al gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, la guerra contra el narcotráfico en el estado está perdida, debido a las disputas territoriales que existen entre grupos del crimen organizado por el millonario negocio que representa la producción de amapola y procesamiento de heroína.

Además, reiteró que la regulación del comercio de las drogas podría provocar que estos grupos criminales pierdan su negocio.

Cuestionado sobre la reciente violencia registrada en diversos municipios de Guerrero, el mandatario estatal señaló que se trata de parte de la herencia de las anteriores administraciones.

“Esa es otra de las herencias, el tema de las bandas delincuenciales en el estado de Guerrero, el productor de amapola número uno en el país, donde el kilo (kilogramo) de goma de goma de amapola, la base de la heroína, vale más que un kilo de oro”, dijo esta mañana, en entrevista radiofónica con un medio nacional.

Señaló que existen niños que, desde pequeños, son obligados a dedicarse a rayar la amapola.

Además, advirtió que el estado ya no sólo cosecha la planta, sino que también se están comenzando a instalar laboratorios que la procesan para fabricar heroína. Razón por la cual, dijo, las disputas territoriales entre grupos de la delincuencia organizada están en aumento.

Asimismo, señaló que en municipios como Acapulco y Chilpancingo, estos grupos también se dedican al secuestro y a la extorsión.

“¿Cómo se puede contener esto? Yo digo, en base a los análisis de expertos del tema: es una guerra perdida, es una inversión que, por mucho que se haga, finalmente, mientras exista demanda y mercado de droga, pues tenemos un problema que no se va a acabar nunca”, reiteró.

Por ello, dijo, es que repetidas veces ha señalado a la regulación de la venta de drogas como una forma de debilitar a los grupos del crimen organizado dedicados principalmente al narcotráfico.

“Si eso se hiciera el día de hoy, pues ‘El Chapo’ y otros delincuentes dedicados al narcotráfico, pues se les caería su negoció”, dijo, y recordó como ejemplo lo sucedido durante la prohibición del alcohol en la década de 1920, en los Estados Unidos.

Durante la entrevista, también mantuvo su posición de que la sucesión gubernamental en el estado se adelante. Así también, recordó los problemas financieros que atraviesa la administración estatal.

“Es una actitud que quiero presentar a la opinión pública, de responsabilidad. Primero, presentarme como una persona que no es opresiva del poder, cuál más estaría peleándose hasta por un día más en el poder. No es mi caso, yo digo: ‘ya hay gobernador electo, estoy enfrentando una crisis financiera que, de no resolverse,  me va a ir generando, cada día que va pasando, pues problemáticas que yo ya no puedo resolver”, señaló.