Chilpancingo, Guerrero.- En las últimos seis procesos electorales, las mujeres han alcanzado 71 diputaciones locales y 51 presidencias municipales, sin embargo, su participación se duplicó a partir de las nuevas normas de paridad de género de 2015.

El primer proceso electoral del milenio, el de 2002, inició con nueve escaños para las mujeres en el Congreso y solo una alcaldía de 81 municipios. Fue el caso de María Eguiluz Bautista, quién se convirtió en presidenta municipal de Tlalchapa.

Los procesos electorales siguientes, el de 2005 y 2008, no cambiaron el panorama para las mujeres, pues los resultados siguieron un compartimiento similar al de 2002, solo hubo ocho diputadas de 46 y menos de 5 alcaldías.

En 2012, el género femenino ganó dos curules más en el poder legislativo, pero solamente ganó cuatro alcaldías, de los municipios de Ixcateopan de Cuauhtémoc, Juan R. Escudero, Pilcaya y Tlalchapa.

Ya con el nuevo esquema paritario para la postulación de candidaturas que adoptó el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), la participación política de las mujeres incrementó por primera vez de manera significativa para el proceso electoral de 2015, después de cuatro elecciones locales.

Las nueve curules de 2002, se convirtieron en 2015 y 2018 en 18, con lo que la presencia de las mujeres en el poder legislativo por primera vez fue del 39 por ciento, al igual que en la actual legislatura.

Y de ganar una alcaldía hace 18 años, pasaron a registrar la más alta participación en la dirección de los municipios, con 21 presidencias municipales en las elecciones de 2015.

En las elecciones pasadas, con la aplicación de lineamientos de paridad de género para la postulación de candidaturas, las mujeres nuevamente ganaron 18 curules en el congreso y 16 alcaldías.