El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores afirmó que la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala representa una “profunda herida” que no sanará hasta que “se someta a la ley a los responsables”.

Esto lo dijo ante el presidente Enrique Peña Nieto, quien encabezó este miércoles, en el estadio de futbol General Ambrosio Figueroa de Iguala, la ceremonia oficial de conmemoración del Día de la Bandera, donde abanderará a 300 escoltas.

Durante su discurso de bienvenida, el mandatario estatal expresó:

“No podemos ignorar, la profunda herida que significa para los mexicanos, y especialmente para los guerrerenses, la tragedia de Iguala, por la gente inocente que perdió la vida o que resultó herida, y por la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa”.

Asimismo, advirtió que “en tanto no se esclarezcan los hechos a profundidad y se someta a la ley a todos los responsables, ésta herida no habrá de sanar”.

Astudillo Flores también dijo que Guerrero no está postrado; “siempre, y desde siempre, ha estado de pie; no lo abate la pobreza ni la tragedia. Hoy, son otras las batallas”.

De igual manera, reconoció la visita del mandatario federal como “un acto simbólico cargado de historia, es decir, de ideas, y por lo tanto, de nuestro proyecto nacional”.

“Sin la voluntad presidencial, Guerrero difícilmente habría superado los embates de los meteoros, ni podría enfrentar la maldad de la delincuencia”, afirmó.

En el evento también participaron el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales; y el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Roberto Gil Zuarth.

Antes, Peña Nieto llevó a cabo el izamiento del lábaro patrio en el cerro del Tehuehue y rindió los honores correspondientes.