En México la producción de opio ha estado en aumento desde 2006, en un mercado mundial dominado casi totalmente por Afganistán. Sin embargo, la cercanía con el vecino del norte en donde el consumo de drogas derivadas como la heroína ha estado en aumento, ha convertido a México en pieza indispensable como productor de amapola. A diferencia de la cocaína, cuya producción mundial es dominada totalmente por Colombia, Perú y Bolivia, la heroína se está convirtiéndose en la principal droga que se origina, se transporta e incluso se procesa a través de México, encontrando el corazón de está maquinaría en Guerrero, al sur del país. Guerrero destaca por ser el principal productor de la amapola, y se estima que alcanza más del 60 por ciento de la producción nacional. Ahí, la mayoría se concentra en la zona serrana del estado. De hecho, la amapola está desplazando a la mariguana como principal droga producida en México, al menos en términos económicos; el Ejército mexicano pasó de descubrir 432 mil 561 campos de mariguana entre 2007-2010, a sólo 187 mil entre 2011-2014. Y aunque no existen datos exactos de los plantíos de amapola existentes en el país –la Secretaría de la Defensa Nacional informó en 2010 que se destruyeron 3 mil 843 hectáreas sembradas en Guerrero-, el aumento de 161 mil adictos a la heroína en Estados Unidos, a 289 mil, de 2007 a 2013, puede dar una idea de a dónde se está cubriendo la demanda. Este crecimiento coincide con el aumento de la violencia en el estado. Guerrero pasó de poco más de 20 mil homicidios en 2005, a más del doble en 2014, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública. En junio, el especialista en temas de seguridad, Alejandro Hope advirtió que se habrían presentado cambios en los mercados internacionales de drogas, como es el caso de la heroína, “que ha venido creciendo de manera sostenida desde hace algunos años, lo cual pudiera estar teniendo reverberaciones en algunas regiones del país, como sería el caso de Guerrero que tiene un incremento de casi 50 por ciento de mayo a mayo (en homicidios dolosos)”.

En Estados Unidos, la epidemia de la heroína

HeroinaTed Gatsas, alcalde de Manchester, Nuevo Hampshire, advirtió que el consumo de heroína está creciendo en su ciudad, su estado y su país.  Tan sólo en ese estado, murieron 300 personas por sobredosis de drogas. "Lo que creo que es el mayor problema no sólo en esta ciudad, sino en todo el estado de New Hampshire, y en este país, es la epidemia de la heroína", declaró en mayo pasado. Gatsas es un republicano prominente en el estado, y ha tenido la oportunidad de señalar el problema a unos siete candidatos presidenciales que se ha encontrado. También Hillary Clinton, la aspirante demócrata a la presidencia, señaló el mismo mes: "(Sobre el tema de las drogas) necesitamos una política concertada, nacional, estatal, local, pública y privada”. Además, las muertes provocadas por el consumo de drogas se volvieron alarmantes en 2008, cuando superaron por primera vez a las causadas por accidentes de tráfico, y la tendencia se ha mantenido desde entonces. Hasta 2013, las muertes provocadas por sobredosis de drogas ya eran mayores a 43 mil, más del doble que en 2001, según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EUA. Estas muertes podrían tener mucho que ver con el crecimento en el consumo de la heroína. Las muertes provocadas por esta droga se han venido sumando vertiginosamente desde 2010, cuando se registraban apenas 3 mil muertes anuales. Para 2013, la cifra superó las 8 mil, un incremento del 173 por ciento, según datos de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Asimismo, la DEA señala, en un informe de abril del 2015, que los arrestos relacionados con esta droga aumentaron de poco más de 2 mil a más de 4 mil, entre 2007 y 2014, mientras que los decomisos han pasado de 2.7 toneladas, en 2010, a 5 toneladas en 2014.

Opio, dominio mundial

Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2015 (IMSD) de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el consumo mundial de opiáceos como la morfina y la codeína se ha reducido desde 2010, mientras que los opioides como la heroína y la metadona se mantienen a la alza, ubicándose en niveles a veces superiores a la cannabis y muy por encima de la cocaína, cuyo consumo se ha reducido desde 2009, junto al éxtasis y la anfetamina. De hecho, prácticamente toda el opio mexicano y colombiano –muy poco, comparado con el mexicano- se va a Estados Unidos, puesto que la producción en Afganistán y las naciones surasiáticas encuentra su mercado en Eurasia, África y Oceanía. De igual forma, la heroína es la favorita, después del cannabis, en las cárceles de 43 países. Según el IMSD, en la mayoría de las regiones, el aumento de la producción estimada de opio y heroína aún no se ha reflejado en una mayor oferta de heroína. “No está muy claro cuál es el destino de las cantidades adicionales de heroína, pero en algunos países hay indicios de una mayor disponibilidad de esta droga y de un aumento de los indicadores relacionados con la heroína, como la mortalidad y las emergencias médicas”, señala el texto.