Guerrero.- De ocho puntos económicos que evalúa la Fundación ¿México Cómo Vamos? Guerrero reprueba en seis, sobre todo, en crecimiento económico, pobreza laboral, informalidad y desigualdad laboral.

La falta de empleo bien remunerado es el principal detonante de la violencia y la criminalidad en esta entidad, sumado a una corrupta y aberrante procuración de justicia, estos factores conforman el caldo de cultivo que mantiene a Guerrero sin crecimiento económico y con altos registros delictivos. No obstante, esta realidad está ausente en los discursos y planes de casi todos los aspirantes a cargos de elección popular en 2018, la mayoría porque son ignorantes, y otros, simplemente no les importa.

Guerrero, pese a no tener ninguna actividad industrial relevante, como sí la tiene Querétaro, un estado donde se han instalado compañías manufactureras, el INEGI lo coloca como una entidad con una de las tasas de desempleo más bajas, pero la calificación es tramposa, pues no cuadra con las otras cifras de la desigualdad económica y social.

En el punto de la generación de empleos formales del Semáforo Económico, se indica que Guerrero generó menos del  75 por ciento de la meta propuesta, pues en 2017 sólo se abrieron, 2 mil 232 empleos de bajos salarios, de una meta de 33 mil 400.

Por ejemplo: al dimensionar el estado con otros indicadores laborales, comienzan a mostrarse las sorpresas, así, mientras por un lado se habla de una tasa de desempleo de 1.9,  el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reporta una reducción anual de 0.7% en el número de personas registradas en el padrón de la entidad. Esto quiere decir que si se abrieron 2 mil empleos, se perdieron el 0.7%.

Ahora, al buscar en los indicadores complementarios publicados por el mismo Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se concluye que si bien hay empleo en dicha entidad, éste es de mala calidad, pues 79.2% de la población ocupada al segundo trimestre del año 2017 se encuentra en la informalidad.

Incluso, esto se ve reforzado con datos del Coneval, septiembre de 2016 y septiembre de 2017, donde señala que  el ingreso laboral per cápita en Guerrero mostró una disminución real de 2.1% entre el tercer trimestre de 2016 y el tercer trimestre de 2017.

El porcentaje de población con ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria pasó de  40% a 41.8% entre el tercer trimestre de 2016 y el tercer trimestre de 2017.

En este periodo el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP) mostró un aumento de 4.6%. Éste es el primer repunte después de cinco trimestres consecutivos de reducciones anuales.

El aumento del ITLP fue causado por un aumento en los precios en 2017, lo que se refleja en el aumento del valor de la línea de bienestar mínimo (costo de la canasta alimentaria) y en la disminución del poder adquisitivo del ingreso laboral.

pobreza

En el ámbito urbano, el ITLP mostró un aumento trimestral de 4.1% y un incremento anual de 4.2%.

En el ámbito rural, el aumento trimestral fue de 4.4% y el anual de 4.7% de la canasta básica.

En Guerrero, el 63.5 de la población laboral activa no le alcanza para a

dquirir la canasta básica, esto es conocido como pobreza laboral, y esta entidad tiene el mayor rango a nivel país con el 41.8 por ciento.

Si Guerrero tuviera crecimiento económico como ha señalado la publicidad oficial, los datos anteriores no tendrían razón de ser, pero lo cierto es que las estadísticas del INEGI, revelan otra realidad.  Guerrero es una entidad que  en el cuarto trimestre de 2016 se derrumbó completamente en una tendencia que ya venía ocurriendo desde el primer trimestre de 2016, cuando artificialmente el estado tuvo un levantón que lo elevó a 8.4 de crecimiento económico, en el que no se sostuvo, para luego caerse  de manera abrupta al 3 por ciento, donde siempre ha estado, y aún más, seguir en declive hasta llegar a -4.1 por ciento donde se encuentra hoy. El crecimiento económico con el actual gobierno priista entonces es menos que cero.

Guerrero también ocupa el primer lugar en trabajo informal, pues mantiene valores de 70.7 al cuarto trimestre de 2017.

En resumen, la situación económica del estado de Guerrero es crítica para las familias de los trabajadores.  La falta de empleo bien remunerado es el principal detonante de la violencia y la criminalidad, sumado a una mala aplicación de la justicia, estos factores conforman el caldo de cultivo que mantiene a esta entidad sin crecimiento económico y con altos registros delictivos.

empleos

No obstante, a ninguno de los aspirantes que van por cargos de elección popular de los principales partidos políticos en Guerrero parece importantes estos datos que retratan la realidad actual de esta entidad. La mayoría de los que se ha anotado para ocupar nuevos cargos políticos ya han estado en alguna ocasión en el Congreso estatal o federal, ya han ocupado cargos de gobierno, y aún así, siguen ignorantes de esta situación.