México.- La firma auditora KPMG aseguró que la llamada “actualización” en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se debe denominar como “incremento” y consideró que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) debe mostrar cuánto de lo recaudado se ha destinado para hospitales y combatir la obesidad.

“Sí es un aumento, claramente, lo que se ve en la propuesta y como lo han hecho las últimas reformas todo han sido con un objetivo totalmente recaudatorio, y esto en consecuencia afectará a los consumidores finales del producto”, dijo Miguel Ángel Temblandor, socio de impuestos de KPMG.

El especialista explicó que las autoridades fiscales tendrán que detallar el destino de los recursos recaudados, “no es una cuenta en específico, pero es parte de todos los ingresos que recupera el gobierno”.

“Las autoridades hacendarias tendrán que dar una explicación para saber si o no se utilizó el dinero para este rubro de salud”, apuntó.

El socio detalló que parte de los motivos expuestos en la pasada administración para subir el impuesto fueron relacionados con la salud pública, los niveles de obesidad y el alto consumo calórico de la población; sin embargo, en su opinión el objetivo fue claramente recaudatorio.

“El origen era ayudar al gobierno a atender temas de salud, pero es importante ver todos los efectos relacionados como el económico”, expuso el analista.

En opinión del especialista, la nueva intención por subir el impuesto muestra que el acuerdo de certidumbre tributaria, en el que los empresarios tenían tranquilidad ante los nuevos movimientos impositivos del gobierno federal, ha quedado atrás.

En el paquete fiscal 2020 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se indica que para que la cuota de bebidas saborizadas no perdiera su valor por efectos inflacionarios, la Ley del IEPS proponía una actualización a partir del 1 de enero de 2020.

El Ejecutivo propuso que a partir del 1 de enero de 2020 la cuota aplicable sea de 1.2705 pesos. Dicha cuota reconoce la inflación generada durante 2018, así como la estimada para 2019.

Otros productos como el cigarro y otras actividades también resintieron ajustes en su carga impositiva.

“Este incremento generará un costo para las personas que lo consumen por virtud del aumento que está sucediendo tanto en los

refrescos como en los cigarros y el estudio de refrescos que presentamos nos indica que no ha disminuido el consumo, se mantiene, incluso aumenta”, explicó el analista Miguel Ángel Temblandor.

La semana pasada, KPMG presentó datos sobre el incremento en el consumo de refrescos en México pese a contar con un IEPS a las bebidas azucaradas desde 2014. Para la firma, el impacto fue momentáneo y las personas mantienen arraigado el gusto por este tipo de bebidas.