México.-Un clima de inestabilidad política y violencia se vive desde hace tres semanas en Haití, donde la pobreza no sólo es causada por la corrupción de sus líderes, sino por los devastadores desastres naturales que han afectado a esta pequeña nación caribeña a lo largo de su historia.

En Haití, donde según cifras del Banco Mundial el 60 por ciento de la población vive bajo la línea de pobreza, con 2.41 dólares al día, se suma una inflación del 15 por ciento, los precios de los productos han aumentado el doble en las últimas semanas.

Las precarias condiciones de vida provocaron que los haitianos salieran a las calles desde el pasado 7 de febrero para exigir la renuncia del presidente Jovenel Moise, quien a dos años de asumir el cargo no ha cumplido sus promesas de sacar al país de la pobreza.

Los inconformes también han manifestado su indignación por el escándalo del programa Petrocaribe, por el cual Venezuela suministra petróleo subsidiado a Haití.

El Tribunal de Cuentas mostró este mes los resultados de una auditoría que reveló que entre 2008 y 2016 hubo irregularidades en el manejo de los recursos de Petrocaribe, en las que estuvieron involucrados 15 exministros y actuales funcionarios, así como una empresa que dirigía Moise antes de llegar a la Presidencia.

La desigualdad y la pobreza son las características de Haiti, país que ocupa el cuarto lugar en el denominado World Factbook, una medición elaborada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos con base en el coeficiente de Gini, una relación de los ingresos más altos con los más bajos.

Según el World Factbook, el 20 por ciento de las familias de Haití posee el 64 por ciento de la riqueza total del país. En este país, calificado como el más pobre del continente americano, unos 100 mil niños menores de cinco años padecen desnutrición, mientras que 30 por ciento de la población en general vive bajo inseguridad alimentaria, de acuerdo con los últimos datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

En cuanto al Índice de Desarrollo Humano (IDH), que elabora Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que muestra el nivel de vida de sus habitantes, los haitianos están entre los que peor calidad de vida tienen en el mundo. Mientras que el Índice de Percepción de la Corrupción del sector público, que elabora la organización no gubernamental Transparencia Internacional, ubica a Haiti entre los países con mayor corrupción de las 180 naciones analizadas.

Sin embargo, el desarrollo económico y la corrupción no son los únicos factores que mantienen hundido en la pobreza a Haití. A estos se suman los numerosos desastres naturales que han devastado a la pequeña nación caribeña, como huracanes, tormentas y el terremoto de 2010 que causó una destrucción sin precedentes en su territorio.

Según una clasificación realizada a partir de una base de datos internacional de desastres, EM-DAT, con base en Bélgica, siete países se clasifican en "riesgo extremo": Haití, Mozambique, Honduras, Vanuatu, Zimbabwe, El Salvador y Nicaragua.

En orden cronológico estos son los mayores desastres naturales que han afectado a Haití: Agosto de 1980. El huracán Allen, uno de los más fuertes en la historia tras haber alcanzado el nivel 5 en la escala Saffir-Simpson en tres ocasiones, causó inundaciones en Haití que dejaron más de 220 muertos, 835 mil personas sin hogar, además de que destruyó el 60 por ciento de la cosecha de café del país. Septiembre de 1988.

El huracán Gilberto, uno de los ciclones tropicales más devastadores registrados en el océano Atlántico durante el siglo XX por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), dejó en Haití 53 muertos, incluidos 10 en altamar, así como pérdidas económicas por 91.2 millones de dólares.

Mayo de 1994. Tres días de lluvias torrenciales dejaron al menos mil 68 muertos y mil 600 desaparecidos en el sur de Haití, mientras que Naciones Unidas estimó en 25 mil el número de damnificados.

Noviembre de 1994. El huracán Gordon causó la muerte de alrededor de dos mil personas en Haití, sobre todo en el sudeste del país, donde se produjeron graves inundaciones.

La región de Jacmel fue la más afectada. Septiembre de 1998. Al menos 147 personas murieron en Haití tras el paso del Huracán Georges, que dejó más de 168 mil damnificados. Septiembre de 2004.

Al menos mil 330 muertos, mil 56 desaparecidos y más de 300 mil personas resultaron damnificadas en Haití por las inundaciones causadas por la tormenta tropical Jeanne, que afectó en especial la zona de Gonaive. Julio de 2005. El huracán Dennis dejó un saldo de 45 muertos, 16 desaparecidos y 15 mil damnificados en Haití. Octubre-Noviembre de 2007.

La tormenta tropical Noel causó 64 muertos, 16 desaparecidos y cerca de 20 mil damnificados en Haití. Verano de 2008. El paso sucesivo entre agosto y septiembre de la tormenta tropical Fay, el huracán Gustav, la tormenta tropical Hanna y el huracán Ike causó en Haití al menos 793 muertos, 310 desaparecidos y miles de damnificados, además de daños económicos por ocho mil millones de dólares. Octubre de 2012.

El huracán Sandy dejó en Haití 54 muertos y 200 mil damnificados, mientras que casi todo el sur del país quedó bajo las aguas debido a las intensas lluvias, además de pérdidas económicas por 750 millones de dólares.

Un mes después del paso de Sandy, el recrudecimiento del cólera causó la muerte de 44 personas, mientras que cinco mil resultaron infectadas. Octubre de 2016.

El huracán Mathew dejó más de 600 víctimas mortales a su paso por Haití y daños por dos mil 700 millones de dólares, el 32 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), Sin embargo, el más mortífero fenómeno natural que ha afectado Haití fue el terremoto de 7.3 grados Richter, registrado el 12 de enero de 2010, que dejó un saldo de más de 200 mil muertos y 1.5 millones de personas sin hogar.

El sismo inicial fue seguido por 12 réplicas de magnitud superior a 5.0 grados Richter, que provocaron daños en estructuras de todo tipo, algunas de las cuales colapsaron.

Pero los haitianos todavía tuvieron que enfrentar una tragedia más, una epidemia de cólera se registró en el país 10 meses después del terremoto, con un saldo de unos 10 mil muertos y un millón de infectados.

La epidemia se produjo luego que integrantes de una misión de paz de Naciones Unidas introdujo, accidentalmente, la enfermedad en 2010 al verter aguas residuales infectadas en un río a las afueras de Puerto Príncipe.

Los estudios mostraron que la bacteria del cólera provino de instalaciones sanitarias descuidadas, usadas por los integrantes de la misión de la ONU.