Ciudad de México, OPINIÓN.- Esta semana en particular, me parece que representa de manera muy gráfica el México 2020.

Hagamos un pequeño esbozo:

-Un personaje ligado a la derecha más conservadora, presenta una demanda para que López Gattel deje de dar las conferencias de las 19 horas.

-Felipe Calderón regresa a los foros de Televisa, a través de una entrevista -lambiscona y maniquea- de Leo Zuckerman, a propósito de su libro.

-En medio de una pandemia de fake news y verdades a medias, Carmen Aristegui y Sanjuana Martínez pelean públicamente.

-Se presentan más de 13,000 fojas de pruebas contra “La reina”, ex colaborador de García Luna, preso en EEUU.

-Encuentran restos de 60 mamuts en Santa Lucía.

¿Quién es Óscar David Hernández Carranza? ¿Por qué demandó, vía amparo, al Gobierno Federal para suspender las conferencias vespertinas de López Gattel?

Este señor dice ser Presidente y fundador del Premio Nacional de Salud, A.C., una asociación que nadie conoce, pero más importante aún, son sus vínculos con la Coparmex. Sí, la Coparmex de Gustavo de Hoyos, quien se reeligió por quinta vez como presidente de la confederación, toda vez que modificó los estatutos; el mismo que tiene aspiraciones políticas y es un ácido crítico del gobierno de AMLO.

El mismo que recientemente tuvo que recular en la contratación de Javier Lozano, figura importante en el círculo rojo de Calderón.

La juez Séptimo de Distrito en materia administrativa en la Ciudad de México admitió a trámite la demanda contra el Gobierno federal por vía del amparo, pero negó la suspensión de las conferencias.

PELEAS PÚBLICAS

¿Por qué pelean las periodistas? La campaña en redes surgió después de que el pasado 12 de mayo Aristegui Noticias, Signa_Lab del ITESO y Artículo 19 publicaron el reportaje “Directiva de Notimex ataca periodistas y organiza campañas de desprestigio en redes sociales”. De alguna manera, los íntimos lazos de Artículo 19 con Claudio X. González, uno de los detractores más notables del gobierno de López Obrador, así como las denuncias previas, presentadas contra algunos periodistas, ex trabajadores de Notimex, por delitos como peculado, fue suficiente para que los cibernautas la juzgaran de parcial y malintencionada, particularmente contra la directora de Notimex y en lo general contra el Gobierno. Motivo por el cual, el virulento intercambio de mensajes se desarrolla aún hoy en RRSS.

Por otro lado, resultan relevantes las 13 mil fojas de pruebas y declaraciones de Iván Reyes Arzate alias “La reina”, ex funcionario de la Policía Federal ligado a García Luna, porque en ellas radica la información que, de resultar elocuente e incuestionable, posiblemente lo obligue a declararse culpable por los cargos por distribuir cocaína en Estados Unidos y de entregar información a cárteles de droga mexicanos a cambio de miles de dólares, en un intento por evitar la pena máxima.

Sin embargo, se presume que los Fiscales negocien que Reyes Arzate declare en contra de la mano derecha de Calderón, Genaro García Luna, en un próximo juicio.

Lo anterior forma parte de un complejo entramado que empieza a cerrarse en torno a García Luna. Los fiscales también han dicho que algunas pruebas en el caso de éste, serán las mismas que en el caso del ex jefe policial.

Mientras tanto, Felipe Calderón, donde terminan o empiezan muchos de los entramados anteriores, anoche estuvo en televisión abierta hablando de sí mismo y de su libro. Sin embargo, resulta más que evidente que la última intención del ex presidente es dejar claro ante la opinión pública que él es inocente, que de verdad no sabía, de los delitos cometidos por su subordinado García Luna.

Lo que me resultó imposible de seguir mirando, fue el intento de escabullirse de la responsabilidad por la absurda guerra que empezó. Es un narcisista, de arriba a abajo.

Tal vez, si en México se estén desenterrando restos de mamuts que datan de 35 mil años antes de Cristo, lo que ha sido todo un hallazgo en el campo de la arqueología, tengamos esperanza de desentrañar con éxito los nudos de corrupción de 20 años a la fecha.