Ciudad de México.-Algunos crecimos con Harrison Ford (Chicago, 1942) colgado en la pared de nuestro aula de Primaria. Era el semidios al que rezaba la maestra mientras los alumnos rellenábamos cuadernos de Matemáticas y Lengua.

Un tipo al que habíamos visto vestido de arquólogo en Indiana Jones o como ese tipo que viajaba por la galaxia, pero tampoco llegábamos a comprender muy bien quién era ese señor al que veíamos cada día de 9 a 16 horas, más que a muchos de nuestros familiares.

Luego, con el paso del tiempo, ya fuimos cogiendo conciencia de quién se trataba: uno de los mayores iconos de Hollywod (y, por supuesto, de aquella profesora-groupie que nos obligó a darle los buenos días de lunes a viernes). Un actor soñador que cambió de vida desde el momento que dejó la carpintería para ponerse el traje de Han Solo. Ya había rodado con Coppola y el propio George Lucas, pero ese año 77, con el lanzamiento de la saga de “La guerra de las galaxias”, iba a significar la apertura de todo un universo.

“Indiana Jones” y “Blade Runner” iban a confirmar la atracción de Ford por las sagas de culto (y viceversa), pero no los únicos trabajos de un intérprete que ya lleva más de cinco décadas ligado a la profesión.

1. “La guerra de las galaxias”, de George Lucas

2. “Indiana Jones”, de Steven Spielberg

3. “Blade Runner” (1982), de Ridley Scott

4. “Único testigo” (1985), de Peter Weir

5. “El fugitivo” (1993), de Andrew Davis