México.- El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores exigió respeto y reciprocidad al senador de Morena, Félix Salgado Macedonio, quien planteó una posible desaparición de poderes en estados que no acepten a delegados federales.

El sábado pasado Salgado Macedonio advirtió a los gobernadores de los estados que si no se "ajustan" o no acatan las Leyes y Políticas Públicas que impulsará el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, sufrirán las consecuencias porque el Senado puede decretar la desaparición de los poderes en las entidades donde haya mandatarios rebeldes.

En entrevista después del conservatorio entre gobierno y sociedad civil en busca de soluciones a las violencias contra las mujeres en Guerrero, Astudillo Flores aseguró que esto no será ni es su batalla ni su pleito, sino solo es una inconformidad que Félix Salgado Macedonio tiene con 12 gobernadores del Partido Acción Nacional (PAN).

"No quiero ser el encargado de la discordia ni la confusión, soy encargado de la reciprocidad y el respeto; si doy respeto, espero respeto, pero si no lo doy difícilmente me darán respeto. Apuesto a la reciprocidad y al respeto del inicio de este gobierno y ojalá que esto llegue a muchos medios", dijo Astudillo Flores.

Explicó que si Salgado Macedonio habla de desaparecer poderes por cuestiones de violencia tendrá que desaparecer todos los poderes del país, porque para hacer un planteamiento primero se tienen que ver las condiciones de incidencia delictiva en las que está el país y no solo es Guerrero.

Consideró que quienes pretendan ver a Guerrero como "el patito feo" están equivocados, porque la violencia se encuentra en todo el país; "quienes pretendan dar hacer una apreciación de Guerrero tendrán que mirar a 360 grados de su alrededor para que puedan darse cuenta de la realidad", señaló.

Consideró debe haber coordinación y colaboración con el próximo gobierno federal y se comprometió en no ser parte de la discordia y el egoismo, porque el PRI tiene una ruta institucional de orientación y apoyo ante cualquier situación que se pueda presentar y atender de manera razonada y no por medio del escándalo político.