México.- La Iglesia católica llamó al presidente Andrés Manuel López Obrador a mantener un diálogo auténtico y honesto con todos los mexicanos, evitar la polarización y buscar la unidad para lograr un verdadero cambio en el país.

“100 días” se tituló el editorial publicado en el semanario religioso “Desde la fe” en el que la Arquidiócesis de México advirtió que si realmente se quiere cambiar al país se necesita de unidad y reconciliación.

“En estos 100 días hemos visto mucha confrontación entre el presidente y sectores que piensan distinto; hemos escuchado descalificaciones y se ha hecho evidente y preocupante una polarización política y social que divide a actores que deberían trabajar juntos. En lugar de estimularse el diálogo como dice ser en toda democracia vemos que se acorta”.

El artículo afirmó que a más de tres meses de queLópez Obrador asumió su cargo hay mucho de qué hablar y a la Iglesia le compete hacer un análisis de la realidad social puesto que aún hay pendientes urgentes de atender cómo la inseguridad y violencia, sobre todo contra mujeres, la corrupción y atención a los asuntos que inciden en las familias mexicanas.

“Hace días el presidente aseguraba en una gira por Chihuahua que es necesario buscar la unidad y la reconciliación nacional. Condición necesaria si es que se quiere cambiar al país para bien a la que deben sumarse el mismo presidente, el resto de la clase política, los empresarios, iglesia y sociedad. Sin embargo para que exista unidad debe haber un diálogo auténtico y sincero”.

La arquidiócesis encabezada por el cardenal Carlos Aguiar Retes enfatizó en que a pesar de que AMLO cuenta con una alta aprobación según estudios publicados, también los que no opinan a favor son sus gobernados y sus decisiones les afectan a ellos.

“Uno de los grandes pendientes es la corrupción y desde esta trinchera estamos seguros que podemos terminar con este cáncer, pero para ello se necesita 100% de los ciudadanos. Se han hecho esfuerzos como el combate al huachicoleo y en algunas áreas administrativas, sin embargo, luchar contra la corrupción no tiene que significar ir en detrimento de políticas públicas que han beneficiado a las familias o que han impulsado las causas sociales en favor de grupos vulnerables”.