México.- Los nuevos billetes de mil pesos, que comenzarán a circular en marzo de 2020, tendrán como una de las caras a Hermila Galindo; una de las feministas más importantes en el país.

Alejandro Díaz de León, gobernador del Banco de México (Banxico), reveló en septiembre del año pasado los rostros que compartirán la imagen de los billetes de mil pesos junto con Galindo; Francisco I. Madero y Carmen Serdán.

Galindo fue una mujer revolucionaria, feminista y la primera mujer política de la época posrevolucionaria.

El 2 de junio de 1886 nació Galindo, una de las feministas que luchó y logró ganar el derecho a votar de las mujeres en México, en Villa Juárez, Lerdo, Durango.

La madre de Hermila falleció a los tres días de que ella naciera, por lo que su tía, Ángela Galindo, y su padre, Rosario Galindo, la tuvieron que criar.

Años después cuando la joven iba a estudiar Química, en Estados Unidos, su padre falleció por lo que sus planes se truncaron y se vió obligada a trabajar para mantenerse.

Fue gracias a este giro que, por casualidad, se topó con la política y en ese ámbito se quedó para siempre.

Para 1914 Galindo se convirtió en la secretaria privada de Venustiano Carranza, quien quedó sorprendido por un discurso que la mujer pronunció en un acto en el que lo comparó con Benito Juárez.

Durante los siguientes años, Hermila viajó por todo México organizando clubes revolucionarios en pueblos y aldeas, para difundir la ideología constitucionalista de Carranza.

En septiembre de 1915, Hermila Galindo fundó, junto a otras feministas, la revista La mujer moderna, que se publicó durante cuatro años.

Hermila Galindo no pudo asistir al primer congreso feminista de México, celebrado en la ciudad de Mérida, Yucatán, en enero de 1916, pero envió un documento titulado La mujer en el futuro, texto que resultó ser la herramienta perfecta para declarar que la Iglesia era un gran obstáculo para el logro de los objetivos feministas en México.

Tres años después de convertirse en la secretaria de Venustiano Carranza, presentó su candidatura a diputada del quinto distrito electoral, del entonces Distrito Federal, para presentar la causa del sufragio; es decir, voto de las mujeres ante la nación.

De manera sorpresiva resultó elegida, aunque la Cámara de Diputados de México le negó el resultado debido a su género.

35 años después, en 1952, Hermila Galindo se convirtió en la primera mujer congresista federal de México y en 1953 logró su sueño cuando el Congreso y el Gobierno de Adolfo Ruiz Cortines aprobaron el voto de mujeres:

“Son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos reúnan además los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años de edad, siendo casados, o 21 si no lo son y tener un modo honesto de vivir”.

Hermila Galindo murió en Ciudad de México el 19 de agosto de 1954.