Ciudad de México.-Las enfermeras y los doctores se han ganado nuestro respeto y admiración en los últimos meses gracias a su entrega al enfrentar diariamente al COVID-19; sin embargo, también nos han demostrado que aún en las peores circunstancias están dispuestos a dar lo mejor de sí para salvar la vida de una persona.

Es el caso de Miguel Ángel Arteaga, médico traumatólogo ortopedista del Hospital General de Pemex, en Paraíso, Tabasco, quien se levantó de su cama donde era atendido para ayudar a un marino que necesitaba atención médica de urgencia.

Dicha acción ocurrió tras la llegada de un soldado de la Marina Armada de México, quien es parte del equipo encargado de la construcción de la nueva refinería en Dos Bocas de aquel estado, elemento que sufrió una grave lesión en la parte interna del brazo derecho, lo que provocó una afección de emergencia, por la gran cantidad de pérdida de sangre.

Sin dudarlo, el médico que fue ingresado a urgencias con presión alta, cefalea y mareos, se levantó de su cama y con todo y bata decidió auxiliar al marino a su llegada al nosocomio.

“Un momento eres paciente y al otro te tienes que levantar para ayudar a alguien”, fue la reacción de Miguel Ángel Arteaga al salir de su cama para emprender su labor.

Por medio de redes sociales se volvieron virales unas imágenes capturadas por la anestesióloga Kenya Walle, donde se puede apreciar al médico realizando su labor en la sala de emergencias con todo y la bata con la que él estaba siendo atendido.

“Era una situación de urgencia, y el personal de guardia no pensó mucho tiempo antes de que decidieran que todos debíamos intervenir. Con la confianza de mis compañeros, tomé guantes y equipo, y comencé a suturar. Se trataba de salvar la vida del paciente”, dijo el profesional de la salud tras su honorable acto.

Como era de esperarse miles de usuarios reconocieron y aplaudieron la reacción de Miguel Ángel Arteaga; sin embargo, el médico explicó a los medios que no era un acto de heroísmo, sino de humanismo.

“Yo no lo veo como un acto de heroísmo, más bien lo veo como un acto de humanismo. En donde si yo a pesar de estar caído tengo la oportunidad de ayudar a alguien más y ayudarlo a levantarlo, créanme, no soy el único, la mayoría lo vamos a hacer”.