Ciudad de México.-A través de un generoso regalo, la actriz Barbra Streisand convirtió a Gianna Floyd, hija de George Floyd, en una de las accionistas de la empresa Disney.

Con una serie de fotos publicadas en Instagram, donde se muestra una carta de regalo y un certificado del gigante del entretenimiento, Gianna reveló y agradeció el gesto de la actriz.

“Gracias Barbra Streisand por el regalo. Ahora soy accionista de Disney gracias a ti”, escribió bajo una foto donde aparece sonriente sosteniendo un documento con el logo de la empresa. 

Junto al inesperado regalo, Barbra de 78 años le envió dos copias de sus álbumes My Name Is Barbra y Color Me Barbra, éxitos de la década de los 60.

De acuerdo con estimaciones de Business Insider, las acciones de Disney como las que Barbra adquirió para Gianna tienen un costo de $117 dólares, antes de la pandemia, tenían un costo superior de entre $140 y $150 dólares.

Hasta el momento no se ha revelado la cantidad de acciones que recibió Floyd.

Este no es el primer regalo que recibe Gianna, la semana pasada la Universidad de Texas Southern University en Houston le otorgó una beca completa para estudiar cualquier carrera en sus instalaciones.

En tanto, Kanye West creó un fondo educativo especial para la menor de seis años luego de que se diera a conocer que destinó una donación de $2 millones de dólares para ayudar a las familias de las víctimas de la brutalidad policiaca y trabajadores de raza negra afectados por los problemas sociales que se han desatado en Chicago.

Gianna ganó notoriedad luego de ser captada en compañía de Stephen Jackson, jugador de la NBA y amigo de su padre durante una manifestación de Minneapolis donde conmocionó a los asistentes con la frase “Mi papá cambió al mundo”.

George Floyd, de 46 años, murió de 25 de mayo a manos de policías blancos de la ciudad de Minneapolis que lo sometieron en el suelo hasta causarle asfixia.

En videos que se hicieron virales en redes sociales se puede escuchar a Floyd pidiendo ayuda y diciendo continuamente “No puedo respirar” momentos antes de fallecer.

Esta frase se convirtió en el lema de Black Lives Matter, un movimiento social que pide justicia por su muerte y las muertes de decenas de afroamericanos víctimas de racismo en Estados Unidos y que ha generado un sinfín de protestas en todo el mundo.