México.- ¿Tiene sentido que diputados de Morena se hayan reunido el pasado 4 de septiembre con el aún dirigente nacional Alfonso Ramírez Cuéllar para hablar sobre el proceso electoral en Guerrero 2021?

La pregunta es pertinente porque el Instituto Nacional Electoral (INE) ya tiene todo listo para realizar la encuesta nacional para designar a los que ocuparán la Presidencia y la Secretaría General de Morena, cuyos resultados se darán a conocer el 4 de octubre. A partir de ahí empieza una etapa diferente en el partido que fundó el presidente de México.

¿Qué tan válida será la supuesta ruta de acción que supuestamente les planteó Ramírez Cuéllar de que primero se definirá el plan de Gobierno; después la selección del género; y luego la encuesta, dónde no solo se incluirá el valor de la popularidad de los aspirantes, sino otros criterios de evaluación?

Todo esto es simpático porque los diputados locales morenistas regresaron con caras y cuentas alegres porque la tendencia a favor de Morena en la entidad se mantiene. Tal vez no en la misma escala que en el 2018, pero creen estar seguros de que ganarán y se impondrán al otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), y a los restos del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Son los años dorados de Morena y como tal, el problema fundamental para definir a las y los candidatos que abanderarán al partido en las elecciones de 2021, será una guerra fratricida (como en los años dorados del PRD y aquella nostálgica frase de “si ponemos a una vaca, gana”), todo hacia adentro, como una enfermedad mental que se carcome así misma.

Tal vez la reunión no fue del todo infructuosa, ya que de ahí surgieron algunas líneas interesantes o que pudieran dar una luz en el camino para conseguir la dorada candidatura a gobernador (a).

Según versión de uno de los diputados asistentes, Ramírez Cuéllar mencionó que si bien en la encuesta es importante la popularidad, no se incluirá solo este valor para determinar sobre quién recaerá la candidatura, “porque podría ser engañoso” y se evaluarán otros aspectos.

¿Para quién será el mensaje de “popularidad engañosa”?, y es que ahora no se trata de quién es más conocido como valor único y determinante para abanderar al partido que ganará la gubernatura de Guerrero.

Ahora se trata de otros criterios como la honestidad y una trayectoria política limpia, sin ningún vinculo con el pasado vergonzoso y las páginas más oscuras de la entidad, como la masacre de Aguas Blancas, El Charco, la desaparición de los 43 normalistas, el saqueo, la corrupción, la utilización de los programas sociales con fines electorales, los vínculos con el crimen organizado y un sin fin de etcéteras, que representan la peor forma de hacer política y de gobernar en Guerrero.

Ahora la encuesta no la va a ganar la popularidad del personaje más conocido, sino el que esté mejor calificado, el más honesto, el más íntegro, con menos vínculo con los hechos del pasado oprobioso de Guerrero, el menos corrupto para ser directo.

En años anteriores, cuando el PRD tenía que enfrentar a la maquinaria del PRI, la política de aliarse con el que sea para ganar, era válida. Pero ahora que Morena es el partido a vencer las circunstancias son otras.

En esta lógica del ganar a como sea, fue que se utilizó el sistema de encuestas para justificar candidaturas externas con el argumento de que eran personajes muy conocidos que atraerían votos para hacer ganar a las izquierdas, muchos de esos personajes que tenían gran popularidad fueron enormes decepciones porque resultaron sinvergüenzas, déspotas, y sin escrúpulos.

Hoy, con Morena encabezando las preferencias en todo el país, el sistema de encuestas para determinar candidaturas por popularidad es una práctica inútil. Lo que busca Morena es honestidad, integridad y humanismo, valores que hacen la diferencia.

Pero bueno, lo mejor es esperar a que el INE haga su trabajo y realice las encuestas que se levantarán de manera presencial, cara a cara del 26 de septiembre al 02 de octubre y que los que resulten seleccionados por la militancia morenistas, cuenten con el reconocimiento y respaldo de los que perderán, porque si no será muy complicado determinar las candidaturas en los 15 estados en los que se renovará la gubernatura.

La lista de los aspirantes la presidencia nacional de Morena quedo así: Gibran Ramírez, Mario Delgado, Adriana Menéndez Romero, Alejandro Rojas Díaz Durán, Juan Antonio Alaffa Flores y Javier Ariel Hidalgo Ponce, Yeidckol Polevnsky y Porfirio Muñoz Ledo, el personaje de mayor experiencia y respeto político.

Para la secretaría general de Morena se anotaron formalmente: Donají Alba Arroyo; la secretaria de mujeres de Morena, Carol Arriaga, el exvocero del movimiento YoSoy132, Antonio Attolini, y la senadora Citlali Hernández que ve con Muñoz Ledo. Ya veremos lo que sigue.