Chilpancingo.- El titular de la Secretaría de Salud de Guerrero, Carlos de la Peña Pintos negó que agentes ministeriales y miembros del Ejército hayan realizado un desalojo la tarde de este domingo en el hospital general de Acapulco, como denunciaron esta mañana trabajadores del nosocomio.

En vez de ello, expuso, se trató de un cierre definitivo que concluyó este lunes debido al traslado de pacientes y trabajadores al nuevo hospital, ubicado en el poblado de El Quemado.

"Te voy a explicar: desde el viernes comenzó el traslado al nuevo hospital de El Quemado; ayer, domingo, se terminó todo el traslado, y hoy, como ya no hay ningún paciente ni actividades, se procedió a cerrar el inmueble y bajar el switch”, indicó.

Cuando se le cuestionó sobre un supuesto desalojo, que trabajadores inconformes con el traslado denunciaron, el funcionario reiteró: “nunca hubo un desalojo".

Médicos y enfermeras han denunciado que la falta de seguridad en las inmediaciones del nuevo hospital, así como su lejanía, representa un riesgo para los trabajadores y pacientes del hospital.

Asimismo, advirtieron que el nuevo hospital no cuenta con las condiciones necesarias para ofrecer la atención que los pacientes requieren, lo que ya ha causado complicaciones a la salud de estos.

Sin embargo, De la Peña Pintos calificó a estos trabajadores como “un grupo minoritario”, y reiteró que el traslado desde las antiguas instalaciones de la avenida Ruíz Cortines al nuevo hospital ya concluyó.

Detalló que alrededor de mil 200 trabajadores del hospital se encuentran ya en las nuevas instalaciones, desde donde comenzarán a trabajar "poco a poco", y añadió que existe apoyo con transporte para los trabajadores.

Finalmente, manifestó que será el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), en conjunto con la Secretaría de Salud, los que decidan qué pasará con el grupo de inconformes.