México.- La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 21 de septiembre como el Día Internacional de la Paz.

Los Estados integrantes de las Naciones Unidas decidieron establecer este día ya que entendían que sería imposible construir un mundo pacífico si no se adoptaban objetivos para lograr el desarrollo social de los habitantes del planeta.

Septiembre fue elegido ya que durante este mes se llevan a cabo una serie de eventos y celebraciones orientadas a la construcción de un mundo mejor.

¿Por qué se conmemora este día?

En 1982 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que cada 21 de septiembre se celebraría el Día Internacional de la Paz.

La fecha fue elegida para que coincidiera con las sesiones de apertura que realiza esta organización de manera anual.

Durante 2001, la Asamblea General estableció por unanimidad que el 21 de septiembre fuera un día de cesación del fuego y no violencia a nivel internacional.

¿Por qué se usa una paloma para representar la paz?

El simbolismo de la paloma blanca procede de la tradición judeo-cristiana. En la Biblia, en el Génesis 8:8-12, se narran los acontecimientos del diluvio universal por los que Dios, enfurecido con los humanos y su vida pecadora, decidió inundar el mundo para salvar solo a aquellos que para él lo merecieran.

Según el texto, Noé fue avisado y construyó un arca en el que se salvaron su familia y una pareja de cada animal. Tras 40 días paró de llover y Noé soltó una paloma para comprobar si había tierra firme y todo había pasado; y la paloma volvió con una rama de olivo en el pico y un mensaje claro: “Dios volvía a estar en paz con los hombres”.

Partiendo de esta simbología, no fue hasta 1949 que se empezó a asociar a la paloma blanca con el símbolo de la paz.

Ese año, Pablo Picasso participó en el Congreso Mundial por la Paz que buscaba reunir los fragmentos rotos de la sociedad tras la Segunda Guerra Mundial y diseñó el cartel del congreso con la litografía de una paloma reposando en el suelo y sin nada en el pico.

Su dibujo se hizo muy popular y, al poco tiempo, realizó otro en el que la paloma aparecía volando y que sí transportaba el famoso ramo de olivo.

Desde este momento, la representación de esta pequeña ave blanca se fue estableciendo de forma inconsciente como símbolo del deseo de paz en el mundo.