México.- Aunque el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, no es Jean-Luc Daguerne, personaje principal de la novela “La presa” de Irene Némirovsky, su rápido ascenso en la 4T, ha causado el escozor de algunos columnistas nacionales.

En los últimos días, articulistas de El Universal, El Financiero, Milenio, entre otros, han gastado mucha tinta en el análisis  y críticas del desempeño del funcionario federal de Salud, a cargo del control de la pandemia Covid-19. Los más, deseando que sea la primera presa caída del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Lo anterior, porque contrario a las medidas que la mayoría de los países de Europa empezaron a tomar en torno a la pandemia del coronavirus, México decidió actuar con cautela de la mano de Hugo López-Gatell, vocero designado para el tema.

Hugo López, fiel a medidas de la OMS

El 27 de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Turismo (OMT), hicieron una declaración conjunta  y pidieron actuar con responsabilidad y coordinación, en vista de la evolución del virus.

Dijeron que la respuesta del sector turístico debe ser mesurada y coherente, proporcional a la amenaza para la salud pública, basada en una evaluación de los riesgos locales, y debe contar con la participación de todos los eslabones de la cadena de valor del turismo: organismos públicos, empresas privadas y turistas, de conformidad con las orientaciones y recomendaciones generales de la OMS.

En esa lógica, el  presidente Andrés Manuel López Obrador dio indicaciones para que a partir del 28 de febrero -luego de que se confirmara el primer caso de contagio por importación de coronavirus en  México-, un equipo de médicos especializados, encabezados por Hugo López-Gatell, ofrecieran una conferencia de prensa en Palacio Nacional, para informar día a día el avance del Covid-19 en el país.

En estos 15 días, la presión mediática fue en aumento para que México adoptara medidas más drásticas ante la rápida evolución del virus en países como Italia, que optó por poner en cuarentena a toda su población e imponer multas a quien no la respete, y Estados Unidos, que decidió suspender todos sus vuelos a Europa.

Tal perece que cuando el subsecretario López-Gatell, pedía calma e informaba que México se hallaba en la fase 1, considerada como contagios aislados por importación, los medios convencionales destacaban aún más las medidas tomadas en otros países, contrarias a las de cautela en México.

Hace un par de días, López-Gatell, pidió bajarle al miedo, pues las oleadas de miedo también afectan a los dirigentes políticos.

Columnistas Van por la cabeza de López-Gatell

En este contexto de presión, algunos de estos columnistas, no desaprovecharon la oportunidad de ir al archivo para buscar material para reforzar los ataques contra López-Gatell.

Salvador Camarena recordó que en la crisis de la influenza H1N1 2008, Hugo López Gatell firmó un artículo, en coautoría, donde supuestamente afirma que se actuó con prontitud y rápidamente se tomaron acciones como los procedimientos de distanciamiento social, cierre de escuelas.

Por su parte, Raymundo Rivapalacio dice todo lo contrario, e indica, sin pruebas, que la Secretaría de Salud no reaccionó con la velocidad que requería la influenza porque López-Gatell proporcionó información errónea al entonces subsecretario de Salud, Mauricio Hernández y que el enojo de Felipe  Calderón fue tal que pidió despedirlo.

Presión por la publicidad

Más allá de si la actuación hasta el día de hoy de Hugo López-Gatell ha sido asertiva o no, y más allá de la confianza que el presidente Andrés Manuel López Obrador le tenga, incluso más allá de la evolución del Covid-19 en el país, la pregunta es: ¿por qué los medios convencionales tenían tanta prisa en que se declarara emergencia nacional por el coronavirus?

¿Sería interesante saber cuánto fue el dinero que el gobierno de Felipe Calderón destinó a las campañas publicitarias para prevenir y actuar en la crisis de la influenza H1N1? ¿Cuánto pagaría a Televisa, a los ‘comunicadores estrellas’, a los columnistas e influyentes opinadores del 2008?

¿Acaso será esa la molestia de los medios de comunicación que más han presionado para que el gobierno tomara medidas de distanciamiento antes de tiempo?

¿Sería casual la pregunta que realizó una reportera en la conferencia mañanera la semana pasada,  al preguntarle al presidente Andrés Manuel López Obrador, si tenían considerado iniciar campañas publicitarias en medios privados para informar a los mexicanos  las medidas a tomar para evitar contagios masivos? ¿Qué molestia causaría que el presidente respondiera que por el momento solo se utilizarían los medios públicos?

¿Esta respuesta sería la causa de que se endureciera aún más la presión y los señalamientos de que México tardó mucho en tomar en serio la amenaza del Covid-19?

¿Será honesta la preocupación de algunos medios de comunicación de que los mexicanos estén bien informados sobre las medidas de prevención  y qué hacer ante el coronavirus?

¿Acaso estos medios querrán más al pueblo de México que el propio Andrés Manuel López Obrador?

¿Será Hugo López-Gatell la primera presa del gobierno de Andrés Manuel López Obrador?

¿Cómo evolucionará el coronavirus en México?

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