Nueva York.-La policía neoyorquina confirmó que el agresor fue identificado como Akayed Ullah, un ciudadano de 27 años de edad que reside en Brooklyn. El sujeto, presuntamente de Bangladesh, cargaba un explosivo casero que detonó en los alrededores de la terminal de autobuses de Port Authority en Manhattan.

El ex comisionado Bill Bratton declaró a medios locales que el intento fallido de atentado terrorista “fue inspirado en el Estado Islámico”. El agresor llevaba viviendo siete años en Estados Unidos.

El sujeto quedó detenido con heridas que no amenazan su vida y fue trasladado a un hospital.

[caption id="attachment_195700" align="alignnone" width="313"]Akayed Ullah. Akayed Ullah.[/caption]

De acuerdo al jefe de la Policía de Nueva York, James O’Neill, el sospechoso lanzó consignas a favor del Estado Islámico, pero añadió que todavía no revelarán cuáles fueron sus palabras exactas.

 La detonación fue intencional y el hecho fue calificado como un atentado terrorista, de acuerdo a las autoridades.

O’Neill expuso que el explosivo era “improvisado y de baja tecnología”, compuesto por un tubo de metal, usualmente una cañería, relleno de algún explosivo fácil de conseguir y conectado a una mecha. Este tipo de aditamentos también pueden ser activado con un golpe fuerte. El sospechoso llevaba el artefacto conocido como “pipe bomb” adherido al cuerpo.

 

Las pipe bombs son extremadamente peligrosas e inestables también para el usuario y suelen estallar antes de tiempo. El poder destructivo depende del tamaño del tubo, si es de metal, si tiene clavos en el interior y también cuál es la potencia del explosivo empleado.

La aparente levedad de las heridas sufridas por el agresor hace pensar que el arma estaba mal construida o contenía muy poca cantidad de explosivo.