Chilpancingo, Guerrero.- El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González exhortó a los grupos antagónicos de la sierra de Leonardo Bravo a entrar en razón y frenar la oleada de violencia en la región.

En conferencia dominical, el prelado católico señaló que la pugna entre grupos no sólo afectaba sus propios intereses, sino que provocaba zozobra entre la ciudadanía.

“Una palabra a los grupos en pugna, el camino de la violencia, siembra muerte y hambre para todos, también para los implicados en los intereses que persiguen, y para quienes no tienen ninguna relación con esos asuntos, para todos es amenaza de muerte”, señaló.

En entrevista, comentó que cada obispo diocesano ha hecho sus actividades pastorales en diversas zonas con el objetivo de buscar la pacificación, como es el caso de monseñor Salvador Rangel Mendoza.

Indicó que con él sostuvo una llamada telefónica y se enteró que las familias desplazadas de Filo de Caballos, que permanecían refugiadas en el auditorio Municipal de Chichihualco, regresarían a sus hogares después de haber huido a causa de la violencia.

Sobre el tema, el prelado catolico avaló que los desplazados hayan decidido regresar a sus hogares, después de permanecer una semana fuera de sus actividades cotidianas.

“El retorno a sus hogares es un derecho que nadie puede impedirles”, mencionó monseñor González González.