Chilpancingo, Guerrero.- Al cumplirse un año del doble homicidio de los sacerdotes Iván Añorve Jaimes y Germain Muñiz García, la iglesia católica pidió el esclarecimiento total de los hechos así como "de tantos crímenes y asesinatos ocurridos a lo largo del 2018".

A través de un pronunciamiento, el arzobispado de Acapulco y la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, condenaron nuevamente los hechos de violencia y rechazaron tajantemente que los sacerdotes tuvieran algún vínculo con el narcotráfico.

El pasado 5 de febrero del 2018 los dos sacerdotes habían asistido a un jaripeo en Juliantla, municipio de Taxco, a donde según el ex fiscal Xavier Olea Peláez "habían asistido miembros del crimen organizado".

Germain Muñiz e Iván Añorve fueron asesinados en la carretera federal Iguala-Taxco, cuando regresaban a sus domicilios. De acuerdo con la información oficial, los sacerdotes rebasaron una camioneta donde iban sicarios y ese fue el motivo del crimen.

"Como Iglesias Particulares, en nuestro Estado de Guerrero, de la Provincia Eclesiástica de Acapulco, estamos trabajando y siempre nos hemos declarado a favor de la construcción de la paz y del tejido social en nuestro Estado".

"Ratificamos una vez más, que los Presbíteros Iván Añorve Jaimes y Germain Muñiz García, nunca estuvieron vinculados a ningún grupo delictivo, en ningún lugar, especialmente, donde ejercieron su ministerio", informó la iglesia.

Por estos hechos, la iglesia católica exhortó a la fiscalía de Guerrero que informe públicamente, a que informen sobre los avances en la identificación y búsqueda de quienes cometieron el crimen.

El documento fue firmado por el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, y el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González.