Moscú, (Notimex).- Rusia calificó hoy "inadmisibles" las nuevas acusaciones del gobierno británico sobre que dos de sus agentes de inteligencia fueron identificados como sospechosos del envenenamiento en marzo pasado del exespía ruso Serguei Skripal en la ciudad británica de Salisbury.

"Rusia no tuvo ni tiene nada qué ver con los eventos en Salisbury. Rusia no está involucrada de ninguna manera", afirmó el portavoz de la presidencia, Dmitri Peskov, sobre las declaraciones de la primera ministra británica, Theresa May, de que dos agentes rusos son los sospechosos de esa acción.

Durante su comparencia ante la Cámara de los Comunes, May afirmó el miércoles que dos agentes del servicio de inteligencia militar ruso son los sospechosos de intentar matar con una sustancia química prohibida a Skripal y a su hija Yulia.

“Los sospechosos (Alexander) Petrov y Ruslan Boshirov pertenecen al servicio de inteligencia militar ruso, conocido como GRU. Fue correcto en marzo decir que fue el Estado ruso el responsable, y ahora que hemos identificado a estos individuos involucrados, podemos ir aún más lejos", aseveró May.

El portavoz del Kremlin rechazó de manera tajante que Rusia haya estado involucrada en el envenenamiento de un exespía ruso y su hija, y consideró como "inadmisibles" las acusaciones británicas de que fue un operativo aprobado por altos funcionarios rusos.

“Para nosotros es inadmisible toda acusación contra las autoridades rusas", comentó Peskov, según un reporte del servicio local de noticias Sputnik.

En cuanto a que los dos supuestos sospechosos del caso son ciudadanos rusos, el portavoz señaló que "para verificar sus identidades y tener una base legal para hacerlo, necesitamos una solicitud británica".

"Nuevamente decimos que ni los líderes superiores, ni los líderes un rango inferior o ningún representante oficial tuvieron o tienen algo que ver con los eventos en Salisbury. Cualquier sugerencia de este tipo o acusaciones, repito, son inaceptables", indicó.

Serguei Skripal, un antiguo oficial de la Inteligencia militar rusa, reclutado en los años 90 por el servicio secreto británico MI6, y su hija Yulia, fueron hallados inconscientes cerca de un centro comercial en la ciudad de Salisbury. Ambos se recuperaron meses después.

De acuerdo con las autoridades británicas, los Skripal fueron intoxicados con la sustancia neuroparalizante Novichok, creada por Rusia, por lo que acusa directamente al gobierno del presidente Vladimir Putin de este hecho.