El vocero de los familiares de los desaparecidos de Chilapa, José Díaz Navarro, consideró que la nueva incursión de los civiles armados en la cabecera municipal de Chilapa fue un acto de intimidación para la población y un reto en contra de las autoridades.

Alrededor de las 12:30 de la madrugada de este miércoles, unos 200 civiles armados abordo de unas 30 camionetas, entre urvan y pasajeras, ingresaron a la cabecera municipal.

Los hombres armados, de acuerdo a mandos de la Policía Federal, arribaron a Chilapa para exigir que la Policía Ministerial y Estatal les regresen las armas que les han decomisado en los retenes que instalan.

Según fuentes de la Policía Federal, los civiles armados se presentaron como integrantes de la Asociación Civil Comunitarios por la Paz y la Justicia, mismos que ingresaron en mayo pasado y provenían de las localidades de Ayahualulco y San Ángel.

Los hombres armados estuvieron alrededor de dos horas en la cabecera municipal, después de que dialogaron con policías federales y estatales y acordaron la instalación de una mesa de trabajo.

Esta nueva incursión a la cabecera municipal de Chilapa se da en medio de la Operación Chilapa, un operativo que puso en marcha el pasado 27 de enero el gobernador Héctor Astudillo Flores y el comandante de la Novena Zona Militar, Alejandro Saavedra Hernández. Incluso durante la mañana y tarde de este martes, en la entrada de Chilapa estaba un reten de militares.

Esa ocasión, Astudillo Flores dijo que no se volvería a permitir la irrupción de civiles armados a Chilapa.

En entrevista, el vocero de los familiares de los desaparecidos afirmó que está nueva incursión refleja que en Chilapa no existe gobierno.

“Fue un acto de intimidación para la ciudadanía y en particular de la gente que tenemos familiares desaparecidos y que hemos denunciado la impunidad y la injusticia”, denunció Díaz Navarro.

En la primera incursión, en mayo pasado, comenzaron las denuncias por desaparición. En esa ocasión los familiares de los desaparecidos acusaron a los civiles armados de la desaparición de 30 personas, hasta ahora sólo se han presentado denuncias penales por 16. Sin embargo, ese momento detonó una andanada de denuncias por desaparición, hasta ahora tiene documentadas 59 casos.

Díaz Navarro declaró que con esta incursión, se prueba que los civiles armados pueden entrar y salir de Chilapa a la hora que se les antoje pese a que hay presencia del Ejército y la Policía Federal y la Estatal.

“Lo que hizo este grupo armado es un reto contra el gobierno y de que el gobernador Héctor Astudillo ni el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong pueden frenarlos”, afirmó el Vocero de los desaparecidos.