México. Notimex.- El consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Ciro Murayama, refrendó que no entregarán los datos del padrón electoral al gobierno federal, pues no se puede perder el padrón confiable que hoy está en manos de una autoridad autónoma y vigilado por los partidos políticos.

Durante su participación en la plenaria de los diputados y senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), advirtió que la misma repuesta se dio en su momento a los gobiernos de los partidos Acción Nacional (PAN) y del Revolucionario Institucional (PRI). "No es no", sentenció.

Advirtió que si se compromete la independencia del INE frente a partidos o el gobierno, “se compromete toda la operación electoral”, por lo que es legítimo decir que el actual gobierno tiene que sujetarse a las mismas reglas democráticas a las que se sujetaron anteriores administraciones.

"No se trata de complicarle la vida a quien hoy gobierna, se trata de garantizar a las minorías y a las oposiciones, los mismos derechos y libertades, que tuvieron ellos cuando eran oposición, ese es un principio democrático", enfatizó.

Se pronunció en contra de que el INE pueda desaparecer dos años y aparecer cada tres años a organizar elecciones, pues “si hoy hay elecciones en cada rincón del país es porque hay una estructura profesional que todos los días entra a los territorios más complicados del país a empadronar a los ciudadanos", dijo.

También rechazó la propuesta de reducir el financiamiento a los partidos políticos, toda vez se pone en peligro la equidad, pues prácticamente todos los partidos tendrán la mitad de lo que obtuvieron en 2018, “y el partido en el gobierno tendría el doble de lo que obtuvo en 2018, es decir es una medida que tiene perdedores y ganadores claramente”, expuso.

En es sentido, el consejero electoral señaló que los partidos políticos necesitan financiamiento público, "sobre todo en un contexto de inseguridad y de presencia de grupos de poder fáctico como el que vive México".

Además, alertó sobre el riesgo de castigar el financiamiento a partidos y abrir la puerta a la compra y venta otra vez de publicidad electoral en radio y televisión. “Podemos estar en el peor de los mundos posibles: partidos sin recursos y con la necesidad de grandes cantidades de dinero, eso es abrir la puerta a lo que no deseamos”, dijo.