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Insectos serían la comida del futuro

¿Qué tal si en lugar de una entrada como papas, nachos o dedos de queso se ofreciera una orden de chinicuiles, escamoles o chicatanas?

Por Redacción, 2019-07-20 13:10

México. Notimex.- La noche de viernes llega y con ella el gusto de disfrutar un par de cervezas y una buena cena, pero ¿qué tal si en lugar de una entrada como papas, nachos o dedos de queso se ofreciera una orden de chinicuiles, escamoles u hormigas chicatanas?.

Tanto las frituras como los insectos crujen durante los mordiscos, pero la diferencia, en principio, es que las primeras no aportan valores nutricionales, mientras que los insectos brindan hasta 70 por ciento de proteínas.

Sin embargo, en muchos lugares las primeras botanas no tienen costo, mientras que una orden de chinicuiles llega a valer más de 300 pesos.

De acuerdo con la publicación del ejemplar “¿Los insectos se comen?”, de la investigadora del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Julieta Ramos-Elorduy B., los insectos son una fuente importante de proteínas, ya que el 60 y 70 por ciento de su masa corporal está constituida por éstas.

El libro que pertenece a la colección de Ciencia de Boleto de la UNAM y el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, explica que los insectos han habitado en la Tierra desde hace más de 300 millones de años, mientras que los humanos hace un millón.

Además, se han adaptado a los diferentes hábitats de la Tierra y ahora ocupan cuatro quintas partes del reino animal por lo que han sido consumidos en todo el mundo, especialmente por grupos étnicos.

Ramos-Elorduy propone que los insectos se vuelvan a convertir en uno de los principales alimentos de los mexicanos, a fin de enriquecer la dieta, principalmente de las personas que viven en condiciones de miseria tanto en ciudades como en áreas rurales.

Sin embargo, en un restaurante cerca de la parroquia de Coyoacán, la orden de chapulines tiene un precio de 89 pesos; la de hormigas chicatanas 98; cocopaches (cinches de planta) a 165; escamoles (larvas de hormiga) 184; y la orden de chinicuiles (gusano rojo) 363 pesos.

De acuerdo con Eduardo de la Vega, socio de la Casa de los Tacos en Coyoacán, es más caro un kilogramo de insectos que un kilo de pollo, res o cerdo, pues aunque la carne se puede conseguir en cualquier establecimiento de la Ciudad de México, los insectos que se consumen en ese lugar son traídos de Hidalgo y Tlaxcala, principalmente.

“La recolección no es fácil, para conseguir los escamoles, por ejemplo, se requiere de enterrar las pajas y ya que las hormigas pusieron las larvas es cuando se van a recoger; el gusano rojo está en las raíces del maguey y el gusano blanco en la penca, además son de temporada”.

Aun así, por su alto valor proteico, Eduardo de la Vega, considera que los insectos serán la comida del futuro.

En la calle de Regina, en el centro de la Ciudad de México, se encuentra el chef Fortino Rojas, quien durante décadas ha trabajado en “Don Chon”, un restaurante caracterizado por ofrecer comida prehispánica desde el año 1924.

Tras hacer una pausa en la preparación de alimentos, narra que el platillo más viejo y tradicional es el ahuautle, y aunque muchos dicen que se trata de huevos de mosco de agua dulce, Fortino asegura que son huevos de la chinche de zanja.

“La hacemos con su epazote y huevo para amarrar la tortita, luego lo servimos con salsa verde y nopales”, comenta.

Entusiasmado, cuenta que también se ofrecen los acociles, un platillo milenario de los aztecas que en el lugar se sirven frescos, “con su guacamole, ensalada, chiles verdes picados, cilantro y cebolla”.

Aunque el lugar se encuentre en el centro de la capital, los precios también son altos, ya que las órdenes de gusanos rojos y blancos de maguey oscilan entre los 200 y 300 pesos.

“Desde mi punto de vista los insectos no pueden ser la comida del futuro, porque si usted viene con su familia de tres o cuatro integrantes, imagínese cuánto le va a salir llenarse con puro gusano. Son caros, por eso casi siempre son presentados como aperitivos”.

El principal centro de abastecimiento de este tipo de productos se encuentra en el mercado de San Juan en la calle de Ernesto Pugibet, donde desde hace 40 años trabaja Adrián Álvarez Gutiérrez, quien vende insectos de Veracruz, Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

En su local -donde ofrece muestras de algunas especies bañadas en jugo de naranja y chile piquín-, comercializa el vinagrillo (arácnido), alacrán, acocil (langosta pequeña), ciempiés, chapulín, jumil (chinche de monte), hormiga chicatana, cucaracha (de magadagascar), escamol (larva de hormiga) y gusano de maguey.

“La recolección es un trabajo artesanal y los precios varían según la temporada porque con el cambio climático las estaciones del año ya no son tan exactas. Muchas veces la tendencia de los precios es a la alza porque la población de insectos llega a ser baja, a veces se recolecta muy poco”.

Mientras muestra cada uno de los insectos, explica que “el ahuautle, o sea el huevo del mosco, es carísimo porque es un huevecillo muy pequeño que se utiliza para hacer tortitas, pero es diminuto; yo que soy de los que da más barato lo vendo a 80 pesos cada 50 gramos”.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que la entomofagia -consumo de insectos por los seres humanos- podría ser una alternativa saludable y menos agresiva con el medio ambiente, ya que para mantenerlos se utiliza menos tierra y agua que el ganado tradicional, además de ser más resistentes ante cambios agresivos del clima.

Sin embargo, para lograr abaratar sus costos se tendría que fortalecer el abanico de oferta y demanda, lo cual requeriría un cambio de costumbres alimenticias de la población.

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Hilton prevé hoteles inteligentes en el espacio exterior para 2119

La cadena hotelera anticipa que en un mundo repleto de Inteligencia Artificial, el contacto humano y el toque personal   serán más decisivo.

Por Redacción, 2019-08-19 17:37

México.- ¿Quién habría predicho hace cien años que los hoteles tendrían aire acondicionado, televisores en la habitación y un sistema de reservas computerizado? ¿Alguien imaginó en el siglo XVIII que los huéspedespodrían abrir las puertas de sus habitaciones o controlar la calefacción y la iluminación mediante un teléfono inteligente?.

Es poco probable. Conrad Hilton tampoco había previsto cuando se inició, en 1919 con el Mobley Hotel en Cisco (Texas, EU), estos avances pioneros en materia de hospedaje que más adelante incorporaría su propia cadena hotelera.

Ahora, un siglo después de esa inauguración, la cadena tiene 5,700 hoteles en 113 países y quiere  echar un vistazo al futuro, anticipando las tendencias de hospedaje. La idea es imaginar qué innovaciones tecnológicas esperarán a los huéspedes que se registren en sus hoteles en el siglo XXII.

Una de las predicciones más impactantes de los expertos de esta firma internacional y del futurista Gerd Leonhard, descritas en el informe ‘Hilton 100, checking into 2119’ se refiere a las localizaciones.

Un vistazo al sorprendente mundo de 2119

Este informe imagina un mundo donde serán habituales las escapadas al sistema solar y en el que algunos hoteles habrán migrado a otros planetas. Otros se situarán en lo alto de las montañas para mantenerse a salvo de la elevación del nivel de los mares debida al cambio climático.

La vida humana en Marte, las excursiones a pie por la Luna y los viajes a lejanas islas flotantes en el mar, serán habituales, y los hoteles se adaptarán a esos nuevos entornos, según Hilton.

En ese momento la sofisticación de los avances tecnológicos, sumada a la modificación de las condiciones ambientales, habrán conducido a la existencia de hoteles situados en medio de desiertos poco explorados y que antes eran inhabitables y que ofrecerán belleza, recreación y novedad al viajero, añade.

Este informe predice que la tecnología, entre ella la conexión a Internet de todo tipo de dispositivos y máquinas de nuestro entorno cotidiano, permitirá que los hoteles del futuro sean personalizados  y que cada uno de sus espacios, instalaciones y mobiliarios se actualicen continuamente para responder a las necesidades de un individuo al instante.

Cada accesorio y equipamiento actualizará su diseño de forma inmediata para responder a las necesidades y preferencias de cada individuo, permitiendo que una hamaca se transforme en un confortable colchón o que la habitación se convierta en una zona de relax donde darse un baño a la temperatura ideal.

También anticipa que, gracias a los microchips electrónicos implantados debajo de la piel, los huéspedes podrán controlar de forma inalámbrica la configuración de los servicios que los rodean, desde la temperatura y la iluminación hasta el entretenimientos de su cuarto.

La cadena hotelera anticipa que en un mundo repleto de Inteligencia Artificial, el contacto humano y el toque personal   serán más decisivos y buscados que nunca por los huéspedes y que, al mismo tiempo, la tecnología liberará tiempo para que el personal del hotel se centre en ayudar a los huéspedes a que conecten entre sí.

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Captan a cocodrilo trepando una valla para saltarla

La mujer que captó en video la escalada del cocodrilo aseguró en Facebook que fue muy bueno el tener la oportunidad de apreciar el fenómeno.

Por Redacción, 2019-08-19 16:21

México.-Un enorme cocodrilo fue captado trepando una valla para saltarla y continuar su camino hacia un área llena de vegetación en Florida, Estados Unidos.

Christina Stewart se encontraba en la Estación Aérea Naval de Jacksonville cuando alguien le advirtió sobre la presencia del reptil.

Rápidamente sacó su teléfono celular y captó al cocodrilo subir la valla del enrejado metálico y arrojarse del otro lado.

“Me alegro de haberlo visto trepando la valla y desaparecer tan ordenadamente”, escribió en Facebook.

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Niña vivió 17 años con su gemelo parásito creciendo en su abdomen

Tras detectar el gemelo parásito, los doctores lograron extirparlo del abdomen de la mujer y midió 36x16x10 centímetros, convirtiéndose en el más grande.

Por Redacción, 2019-08-19 16:15

México.-Una mujer en la India vivió 17 años con su gemelo parásito creciendo en su abdomen. El «gemelo» tenía pelo, dientes, huesos y columna vertebral.

Este caso, publicado en la revista médica BMJ Case Reports, comenzó hace cinco años, cuando la mujer y su familia se dieron cuenta de un bulto duro y deforme que sobresalía de su estómago. Con el paso de los años, el bulto continuó creciendo, causándole dolor y afectando su alimentación porque presionaba los órganos internos.

Al inicio, los médicos pensaban que se trataba de un tumor; sin embargo, tras una tomografía, descubrieron que el bulto contaba con depósitos de calcio que tenían la forma de vértebras, costillas y huesos largos.

Fue ahí que encontraron que se trataba de un gemelo parásito. Los doctores creen que esta extraña condición, llamada fetus in fetu, puede suceder cuando un gemelo fetal absorbe al otro durante los inicios del embarazo.

Durante este proceso, el feto no desarrolla su cerebro ni sistema nervioso, pero puede mantenerse con vida «alimentándose» de su hermano, como un parásito. Existe otra teoría que señala que es un tumor llamado tetranoma, el cual es capaz de desarrollar diferentes tipos de tejidos como pelos, huesos o dientes.

Cuando esto sucede, normalmente termina en un aborto porque el feto no consigue la nutrición necesaria, pero si sobrevive, hasta años después es cuando se puede detectar esta condición. Antes de la mujer, únicamente se habían documentado otros siete casos, pero todos en hombres.

Tras detectar el gemelo parásito, los doctores lograron extirparlo del abdomen de la mujer y midió 36x16x10 centímetros, convirtiéndose en el más grande.

Aunque los doctores sacaron el bulto, las células del gemelo parásito continúan dentro del cuerpo de la joven, por lo que necesitará regresar al médico a revisión cada año para descartar la posibilidad de que vuelva a formarse.